Murió sepultado por una tapia

IBARRA. “Era un buen hombre, pedía trabajo como jornalero para ganarse la vida“, dijo Maritza Montalvo, habitante del barrio Santa Rosa del  Priorato, al conocer la trágica muerte de Marco Antonio Chasiluisa, de 65 años de edad, quien murió sepultado, cuando una tapia se desplomó encima de él.

Accidente. El incidente ocurrió alrededor de las 07:00 de ayer en la parroquia Priorato, cuando  don Marco, como lo llamaban sus conocidos, realizaba la limpieza de un espacio baldío. Se presume que cuando sacaba las hierbas, picó demasiado la pared por lo que se cayó encima de él, dicen los testigos.

Procedimiento. Luego del accidente, los moradores del sitio llamaron a la Policía. Personal de Criminalística llegó a las 07:30 de ayer, para realizar el levantamiento del cadáver. El cuerpo estaba cubierto por los restos de la pared, pero se podía divisar un brazo y parte de la cabeza.

Autopsia.  Los gendarmes colocaron el cuerpo de la víctima en una funda azul y lo trasladaron hasta la morgue del hospital San Vicente de Paúl, para que se le practique la autopsia a las 08:30.
Algunos familiares esperaron  en las afueras del anfiteatro para retirar el cuerpo al medio día de ayer.

Testimonios. Los moradores del barrio Santa Rosa estaban conmocionados por los acontecimientos. Cerca de 20 personas rodeararon la vivienda donde ocurrió la desgracia.
“Sabía pedir trabajo para ganarse el sustento diario. Era un buen vecino”, comentó Luz Quiña, moradora del sector.
Se conoce que el hombre vivía con su conviviente en Priorato desde hace unos 15 años.
Extraoficialmente se reveló que el hombre era oriundo de Latacunga.

Iniciativa. Una de las opciones que planteaban los vecinos era que se le vele en la casa comunal de la parroquia, ellos desconocían el paradero de sus hijos y demás familiares.