Murió Carlos Bastidas, genio y figura del automovilismo de Imbabura

carlos-bastidasIBARRA. El automovilismo de Imbabura está de luto. El fallecimiento de uno de sus impulsores así lo exige. Carlos Bastidas, un ícono de este deporte murió ayer a los 77 años.

Perfil. Nacido el 30 de agosto de 1937 en el cantón Bolívar de la provincia de Carchi, don Carlos, como lo conocían sus allegados dejó una huella indeleble en el mundo motor. Desde su faceta como mecánico, piloto, pescador, esposo y padre de familia supo ganarse el respeto de todos.

Recuerdos. “Era una persona muy tranquila. Nunca se lo vio enfadado. Él, hizo del automovilismo un deporte y un estilo de vida en la región norte de este país”, así lo recuerda Alberto Bolaños uno de sus amigos durante varios años.

Su vida.  Volando como un pájaro en su potente Willy modelo 1945, Bastidas siempre fue un ganador. “Fue el carro que lo acompañó en su época de piloto de 4×4”, resaltó Javier uno de sus cuatro hijos.

hobby. La pesca, fue otro de sus grandes pasiones. Las aguas de Imbabura y Pichincha también fueron testigos de su proezas.

Genio y figura. Bastidas quien siempre mostró su interés por los autos y motores fue copiloto de su hijo Javier y Fernando Madera. Con ambos se coronó campeón nacional, primero lo hizo en la vuelta del Ecuador con el actual presidente del Club de Automovilismo y Turismo de Imbabura.

Ganador total. Precisamente el deporte tuerca nació con el dúo Madera-Bastidas.  Los dos estuvieron en cinco Vueltas a la República. En el asfalto y en los caminos de todo terreno, Bastidas fue imparable. Cuatro décadas de oro para el automovilismo de Imbabura y del país fue su aporte.

Campeón. “En 1972 con Fernando Madera ganaron la vuelta a la República, de ahí marcó la historia para todos nosotros”, lo recuerda su hijo Javier.  

muy hogareño. El otro lado de la faceta de don Carlos, también fue prodiga.  Casado con Mercedes Piedad Vaca, el amor de su vida y el sostén de la familia consolidaron un hogar. Cuatro hijos, seis nietos y 8 hermanos fueron parte de su cotidiano vivir.