Mujeres poderosas

En el devenir silencioso del tiempo, cada día se comprueba más que los pensamientos de mentes brillantes, sentimientos de corazones apasionados y buenas acciones de un sinnúmero de mujeres no sólo se han inmortalizado en las páginas de la historia de los pueblos sino también se han constituido en ejemplo a seguir. Esto se debe a que en cada una de nosotras habita un enorme espíritu de superación, y una fuerza invencible que nos permite transformar los problemas en oportunidades, las debilidades en fortalezas y los obstáculos en desafíos para avanzar por el camino hacia el éxito. Sin embargo, por nuestra propia naturaleza, todas las mujeres vivenciamos sentimientos encontrados puesto que buscamos la perfección en todo lo que hacemos pero justificamos los errores de nuestros seres queridos. Nos arreglamos bien todos los días para estar bonitas, aún cuando los demás no lo noten. Perdonamos las ofensas, humillaciones y desaires de otros, sacrificando nuestra propia verdad, principios y valores. Sonreímos y demostramos ser felices contrariamente a que nuestro corazón este triste y sollozando. Luchamos contra las adversidades, injusticias y peligros pero jamás nos damos por vencidas en el campo de batalla, nos subyugamos ante el poder, ni abandonamos nuestros sueños. Amamos intensa y apasionadamente a pesar de que nuestro amor no sea correspondido. Por todo ello, mi cariño, respeto y admiración a todas las mujeres hoy, mañana y siempre.