Mujeres, madres, abuelas

Mi homenaje. este 8 de Marzo, a las abuelas que llevan mas de 40 años buscando a sus hijos y nietos y se reúnen en la Plaza de Mayo de Buenos Aires, y a las que escarbaron en las mazmorras de Chile, buscando un indicio de sus torturados seres queridos.

Y a las madres de sur y centro América que recorren cientos de kilómetros con sus hijos a cuestas huyendo de la pobreza, la violencia y la inequidad, a las que cubren con sus cuerpos a sus hijos del glacial frio en los campamentos de refugiados de Europa y Medio Oriente.

También a las mujeres indígenas, que dejando su chacrita y sus pequeños luchan en las calles de Ecuador y América Andina.

Y a todas las mujeres que defienden la equidad, la igualdad de oportunidades, en el trabajo, la remuneración, la pareja y la vida cotidiana, a todas las creadoras de hogares, de arte, de cultura y a las que tienen el maravilloso don de la dulzura y el amor.

Mi homenaje a mi madre que me dio la vida y me enseño con sabiduría las primeras palabras y letras, a mi esposa que me ha acompañado con su tolerancia y amor en este ya largo camino de la vida.

A mi hija, ejemplo de entereza. A mis nueras que son el apoyo de mis hijos y a mis tres nietas que aplicarán con su inteligencia en el futuro, lo que pienso y defiendo sobre los derechos y los grandes atributos de la mujer.