Mujeres campesinas reivindican también su rol en la agricultura

Ibarra. Alrededor de 120 lideresas del sector agrícola de Imbabura, Carchi y Pichincha se reunieron ayer en Ibarra con la finalidad de discutir sobre la importancia del rol femenino en la productividad campesina. El proyecto se denomina “Súper Mujer Rural”.

Compromiso. Al evento asistió Wilma Suárez, subsecretaria de Agricultura Familiar Campesina y los directores distritales Diego Pereira (Imbabura) y Jenny Chalá (Carchi), quienes ratificaron su compromiso por lograr políticas públicas que les permitan desarrollar de la mejor manera sus labores.

“La mujer es el artífice del desarrollo. Son quienes contribuyen a que sus hogares, su localidad y su región salgan adelante”, dijo Pereira.

Por su parte la Subsecretaria recordó que hay que poner más empeño en la ayuda a este sector. “Hemos buscado desde diferentes espacios cómo visibilizar el rol de la mujer en la agricultura campesina. Las mujeres hemos estado en todo los contextos y hablamos mucho de ellas pero no tenemos políticas públicas que apoyen a este sector”, dijo Suárez.

Previamente, en uno de los encuentros nacionales, el ministro de Agricultura, Xavier Lazo, explicó que se generarán propuestas productivas para el sector. Entre ellas superar el porcentaje de 38% de las mujeres que actualmente son reconocidas dentro de la participación económica rural. Asimismo igualar el ingreso económico que tienen los hombres. Según las cifras oficiales, las mujeres registran un salario del 35% menos que el jornal que perciben los agricultores.

Preocupaciones. Los altos niveles de pobreza, la falta de escolaridad, la desnutrición y los embarazos a temprana edad de la mujer rural son parte de las preocupaciones. Es por eso que se armaron mesas de trabajo con la finalidad de primero, caracterizar a la mujer, luego identificar las problemáticas y posteriormente armar sugerencias que les permitan generar un avance en el sector que se desenvuelven, así explicó Paúl Barrera, director de Análisis y Articulación Intersectorial para la Agricultura Campesina del MAG. “En el sector de agricultura familiar campesina se está empezando a generar políticas que permitan impulsar el crecimiento de agricultores. Esto es importante ya que allí se genera la mayor cantidad de alimentos”, dijo.

Abrir las alas. María José Cano, de la parroquia La Carolina, dijo que este evento fue muy importante para dejar por sentado que las mujeres pueden salir adelante. “Toda la vida se hacía lo que el esposo dice, si dice que sí bien o sino ahí nos quedamos, pero ya no. Abrimos las alas y estamos demostrando que también podemos hacerlo”, dijo.

Ingresos familiares. Las mujeres rurales a nivel nacional cuentan con proyectos e iniciativas que promueven la soberanía alimentaria, fortalecen las expresiones culturales alimentarias. Angelita Bernardo que llegó desde la parroquia La Concepción de Mira, Carchi, dice que en la actualidad cuentan con un sistema de riego que les ha permitido lograr una mejor producción. “Antes sufríamos porque nos tocaba salir cada 30 minutos al riego de agua. Ahora tenemos una mejor forma de vivir”, dijo y añadió que la asociación cuenta con 80 hectáreas que es permiten tener ingresos para las 41 familias socias.

Una lucha. Las mujeres rurales indígenas y campesinas han tenido un papel importante para el desarrollo de la propuesta de la soberanía alimentaria y en la lucha por el derecho a la alimentación. Así lo estableció Sandra Chub, lideresa que llegó desde Guatemala, explicando que en su país fue un proceso largo. “Allá se vive más el machismo pero ahora ya está nivelado. Nos tomó como 12 años para lograr esa igualdad”, explicó.

Con esto concuerda Norma Paillacho, lideresa de Pichincha, quien dijo que muchas veces las mujeres se quedan cohibidas y no sacan su potencial.