Mujeres al mando del proceso electoral

Ibarra. El rol de la mujer en la actualidad es importante para la sociedad, eso significa que los tiempos van cambiando y el machismo va desapareciendo, sobre todo en los altos cargos de instituciones públicas.

El Consejo Nacional Electoral de Imbabura tiene al frente dos lideresas indígenas: Manuela Cobacango y Diana Lechón, las dos han formado parte de diferentes agrupaciones desde los 14 y 15 años de edad, trabajando con la gente de sus comunidades.

Tienen cargos distintos, pero de alta responsabilidad, Manuela es directora del Consejo Nacional Electoral de Imbabura, mientras que Diana es la presidenta de la Junta Provincial Electoral.

Ambas se identifican con la cultura Kayambi y usan la misma vestimenta, la única diferencia es que Diana no usa el tradicional sombrero.

La mayor aspiración para la presidenta de la Junta Electoral ha sido educar y a través de su cargo lo pone en práctica.

Además de este cargo, Diana es docente, “no había soñado estar al frente del CNE, pero hay que aceptar con responsabilidad las oportunidades que la vida nos da”, contó.

Es de la comunidad San Agustín de Cajas, perteneciente a la parroquia González Suárez, de Otavalo. Ella sigue los mismos pasos de su madre, quien ha sido dirigente de la comunidad, “siempre íbamos con ella a las reuniones y presentábamos varios proyectos”, dijo Lechón. Además, formó parte de grupos juveniles de su comunidad.

Desde que terminó sus estudios secundarios empezó a trabajar en diferentes sectores como la agricultura, también laboró como mesera y docente.

Diana espera que todo salga bien en las próximas elecciones, sin embargo, añadió que en el camino podrán existir algunas falencias, “tocará pulirlas y ver cómo se resuelven los problemas porque para todo hay solución, menos para la muere”.

Actividades. En cambio, Manuela empezó su actividad desde muy joven, cuando tenía 15 años formó parte de algunas organizaciones sociales, sobre todo de mujeres.

Se integró en estas agrupaciones durante un periodo de casi cuatro años, luego siguió preparándose y asistió a un congreso de organización nacional de la Confederación Nacional de Organizaciones Sociales Campesinas, Indígenas y Negras del Ecuador, que se desarrolló en Ambato.

Allí fue designada como secretaria y para ella era algo nuevo estar en espacios grandes.

Recuerda también que el Congreso demostró su confianza en ella y aceptó la designación como dirigente nacional de la FENOCIN en 2004.

Luego de terminar este periodo en 2008, sintió otro temor al ser designada como consejera del Consejo Nacional Electoral Transitorio.

“Es una gran responsabilidad, tenía miedo a equivocarme, de hacer las cosas mal, siempre vamos a tener miedo para poder hacer las cosas bien”, comentó Manuela.

Ahora asume otro reto al frente del Consejo Nacional Electoral, “para nosotros es importante y de una gran responsabilidad sobre todo como mujeres indígenas”.