Mujer admitió que alquilaba a su hijo para que pidiera limosna

Un supuesto caso de trata de personas se habría estado registrando en las calles de Otavalo. Una denuncia puso al descubierto que un ciudadano de nacionalidad extranjera habría estado alquilando un niño, para ponerlo a mendigar y así, obtener dinero en las calles, provocando la lástima de los transeúntes.

Dos personas se encuentran detenidas para investigaciones, el hecho se produjo entre las 12:00 y 15:00 del último miércoles.

Según el reporte policial, miembros de la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes (Dinapen) fueron alertados por una ciudadana, quien no deseo identificarse, que todos los días se encuentra un señor de nacionalidad venezolana, alquilando un niño de aproximadamente tres años de edad, y que siempre se paran a pedir dinero en el semáforo ubicado en las calles Sucre y Panamericana Norte.

Los uniformados se trasladaron al lugar y tomaron contacto con un ciudadano identificado como Jesús Alberto M., de 29 años de edad, quien manifestó no ser el padre del niño de quien desconocía los nombres, indicando que efectivamente alquilaba al menor a su madre diariamente, a quien le daba la mitad del dinero que lograba conseguir a con la ayuda del pequeño.

El extranjero explicó que entregaba a la mujer de cuatro a cinco dólares cada día. En ese instante se acercó una ciudadana que dijo ser la progenitora del niño y responde a los nombres de Yenny M., de 23 años de edad, quien manifestó y reconoció que se encontraba alquilando a su hijo para que pida limosna junto al sujeto venezolano.

Al tratarse de un delito flagrante, el personal policial del Distrito Valle del Amanecer procedió a la aprehensión de los ciudadanos, por tratarse del presunto caso de trata de personas, contemplado en el artículo 91, del Código Orgánico Integral Penal (COIP).

Los sospechosos fueron trasladados hasta el hospital San Luis de Otavalo, donde fueron valorados por el galeno de turno, quien extendió los respectivos certificados médicos, para posteriormente ser ingresados al Centro de Detención Provisional de Ibarra, CDP-I, antes de ser puestos a órdenes de la autoridad competente.