Muerte de su madre cambió la vida del policía Santiago Caicedo

Ibarra. El 12 de febrero de 2012 es una fecha que jamás se borrará de la mente de Santiago Fabricio Caicedo Males. El exmiembro de la Policía Nacional se desempeñó durante 20 años como miembro del Servicio de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT), sin embargo jamás imaginó que un procedimiento vial, en el sector de Cuajara, cambiaría su vida.

El uniformado acudió al mando de su unidad con un grupo de compañeros para atender un accidente de magnitud. El primer reporte fue que un bus de la cooperativa Espejo se volcó. Al llegar al sitio empezaron a levantar los cadáveres de los pasajeros y, uno de ellos, era el de su madre, María Francisca Males, de 62 años de edad. Santiago necesitó varios días para reponerse del impacto y superar el siniestro que cegó la vida de 30 personas.

“Ella viajaba en este bus, yo no sabía que estaba ahí, mi madre era comerciante y trabajaba en el mercado Mayorista. Creo que estamos preparados, hasta cierto punto, pero sí me afectó bastante, uno nunca se imagina esto, pero debí ser fuerte y seguir adelante”, agregó el exagente, recordando el doloroso suceso.

Trabajo. Luego de una vida profesional intachable, Santiago se retiró de la Policía Nacional hace pocas semanas. Desde 1991 perteneció al SIAT y se ha convertido en uno de los peritos más reconocidos en el norte del país, ya que laboró en las provincias de Pichincha, Imbabura, Esmeraldas y Carchi.

“Como SIAT tratamos de prevenir y educar a las personas, hemos dado conferencias y charlas en educación vial a toda clase de instituciones. En Imbabura hemos capacitado a los transportistas, para poder ayudar a concientizar a las personas y evitar los accidentes. Esta trayectoria ha sido enmarcada en la cultura y la educación vial, para evitar lesiones, personas fallecidas, daños materiales y perjuicios en la propiedad privada y pública”, detalló Caicedo.

El ibarreño afirma que los primeros en llegar a los siniestros de tránsito son siempre los organismos de rescate como Cuerpo de Bomberos, Policía Nacional y agentes de tránsito, quienes están preparados para acordonar sitios y el área de seguridad, para que la escena no sea contaminada con cosas externas y se mantengan las huellas y vestigios.

“Luego comenzamos a verificar daños materiales en los vehículos, huellas y vestigios en las vías, realizamos el levantamiento planimétrico dentro del accidente de tránsito y luego realizamos un informe técnico científico, para saber el causante que originó el accidente de tránsito. La investigación de un siniestro de magnitud es larga, en eventos como, por ejemplo, el accidente del bus en González Suárez”, dijo.

En este procedimiento, el sargento primero en servicio pasivo, manifestó que verificaron los videos en los peajes de Oyacoto y Cochasquí, donde se pudo observar al conductor y que la contextura iba cambiando y, de acuerdo a eso, se pudo determinar a la persona que estaba conduciendo el vehículo y los daños. “En mi informe había colocado que es un daño mecánico imprevisible, porque hubo la rotura interna del resorte de la bomba principal del freno, entonces es una falla que no se puede prever, porque esta dentro del sistema de freno”, agregó acerca del accidente que enlutó a 14 familias.

Trayectoria. Caicedo tuvo una preparación constante en mecánica, avaluó de vehículos, daños materiales de las piezas de los automotores, entre otros.

“Estos años los considero como una experiencia muy buena, porque se mantiene un contacto permanente con la ciudadanía. Tengo la conciencia súper tranquila del deber cumplido, ya que de todo esto, lo que más se ha hecho con las personas, es concientizar para evitar accidentes de tránsito, ya que los factores que más influyen son el alcohol y el irrespeto de las señales de tránsito. La educación y cultura vial tiene que ir de la mano, porque los conductores y peatones, debemos conocer el reglamento”, concluyó el profesional.

Además de peritajes e investigaciones, Santiago Caicedo también ha realizado operativos de control de tránsito en la provincia.
El accidente del 19 de febrero de 2012 marcó la vida de Santiago. El acudió a dirigir el procedimiento y encontró muerta a su madre.
El expolicía y actual perito ha recibido un sinnúmero de reconocimientos y condecoraciones por el trabajo realizo en Imbabura.