Ibarra. Personas con discapacidad han manifestado su desacuerdo y preocupación en cuanto a la obstaculización que existe en las calles de la ciudad. Ellos no pueden transitar fácilmente ya que rótulos publicitarios, maniquíes, vendedores ambulantes que colocan sus productos a mitad de la acera o la calle, autos que no respetan la señalización y se estacionan en los lugares accesibles para estas personas, entre otros, no les permiten trasladarse de una manera segura.

Importante. Gen Arce, comisario municipal del GAD de Ibarra, aseguró que mediante al Código Orgánico de Organización Territo-rial, Autonomía y Descen-tralización (Cootad) en el artículo 55 se tiene la facultad de controlar y regular el uso del suelo.

“A la misma vez esta normativa dispone que se tiene que mantener la vialidad urbana, de esta manera en lo que se refiere a control de la vía pública respecto de la acera que de pronto los comerciantes estén haciendo mal uso poniendo sus productos, nosotros de-spejamos”, dijo Arce.

El comisario agregó que es de suma importancia la sensibilidad de la ciudadanía, acotó que cuando los agentes de control municipal realizan su trabajo lo hace en base a las ordenanzas. Enfatizó que existe gran número de almacenes que sacan sus productos o artefactos a la vía pública.

La medida que se toma ante esto es la sanción al primer llamado, la multa es de USD 40 a USD 100, cuando ya son reincidentes se procede al retiro temporal de la mercadería. Arce contó que estos controles lo realizan permanentemente de domingo a domingo.

Juan Núñez usa silla de ruedas para su movilización. El ciudadano dijo que le dificulta mucho la movilización en lugares que son empedrados. “Muchas veces los dueños de los vehículos no esperan y nos pitan para que pasemos pronto la calle”.

Las bajadas en las aceras, también le resulta complicado ya que tiene miedo a que pueda sufrir una caída, mencionó que el algunas partes del mercado Amazo-nas no existen rampas y a raíz de esto le toca pedir ayuda a las personas para que puedan subir y bajar.

De igual manera Betty Lucero agregó que el mayor problema que tienen ella es que las rampas de las veredas no están acordes a las necesidades de los ciudadanos que transitan en silla de ruedas.

“Las aceras están dañadas, por el sector de la terminal existen muchos vendedores que hacen uso de las rampas para poner sus productos”.

Noemí Trejo es una persona no vidente, para ella es una situación complicada trasladarse a diario de su casa a su lugar de trabajo, para ella existe el irrespeto de muchos conductores y cada día se encuentra con obstáculos y desafíos.

“No tenemos una ciudad inclusiva, falta mucho el trabajo de las autoridades y de la ciudadanía que no se sensibiliza”.

Trejo solicita mayor respeto para que puedan trasladarse de una mejor manera.