Morgue del Hospital San Vicente puede almacenar hasta ocho cadáveres

La morgue del Hospital San Vicente de Paúl de Ibarra tienen un límite para almacenar hasta ocho cadáveres, los mismos que pueden permanecer en el espacio de refrigeración. Por este espacio han pasado un total de 30 cadáveres Covid-19, según las últimas estadísticas de la mañana de ayer.

La morgue del hospital, según el gerente Salomón Proaño, tiene como finalidad ser un sitio de paso.

Es decir, cuando se genera un cadáver en esta casa de salud, es trasladado a la morgue hasta que los familiares puedan darle cristiana sepultura.

Procedimiento
En el caso de los cadáveres Covid-19 que se generan en esta misma institución, cumplen con un proceso para evitar posibles contagios.

Proaño señaló que tienen un tratamiento especial, “reciben un tratamiento previo de embalaje con un plástico para evitar que puedan salir ciertas partículas o fluidos que contaminen a las personas, de ese modo se le ubica en la morgue, y se le da el aviso a los familiares”, explicó.

Un cadáver, según el gerente, no debería durar más de 24 horas en una institución, aunque agregó que existen casos excepcionales sobre todo en cadáveres que no pueden ser identificados.

“En estos casos, a través de trabajo social podemos tratar de identificar quiénes son los familiares, eso es un proceso que demora a veces hasta 72 horas”, dijo.

Sin embargo, mencionó que la morgue es prestada también a instituciones como Fiscalía y Judicatura, donde los médicos peritos hacen los procedimientos para establecer causas de muerte de cadáveres por accidentes de tránsito o muertes violentas, “de ese modo se cumple con el debido proceso administrativo y legal también”.

A pesar de que hay espacio para ocho cadáveres, el gerente indicó que un cadáver no tendría porqué permanecer más tiempo en este espacio.

Asimismo, añadió que los restos mortales que se generan fuera del hospital deberían ser ubicado en un centro de criminalística y medicina forense, el cual solo existe en Esmeraldas.

“En Imbabura también deberíamos tener uno, donde se pueda llevar los cadáveres que se han generado por muerte violenta, accidente de tránsito o causa desconocida”.

Desde hace un año Proaño ha planteado la idea de que exista un centro forense en la provincia, pero señaló que ya depende de otras instituciones, “como salud tenemos nuestra morgue que sirve para los cadáveres intra-hospitalarios, pero obviamente estamos colaborando con otras instituciones”.

Instalaciones
El frigorífico instalado en esta morgue ya ha cumplido con su vida útil, según Proaño en su debido momento analizarán en seguir cumpliendo con los mantenimiento o generar la compra de uno nuevo, pero al momento aseguró que está funcionando.

Durante una reunión del COE Cantonal el mes anterior, el prefecto Pablo Jurado planteó la idea de refrigerar un vagón del tren para contar con una morgue de emergencia, ya que los casos de Covid-19 aumentan todos los días.

Por su parte, el gerente manifestó que “si nosotros damos cumplimiento con la normativa legal vigente, considero que debería existir un sitio, dentro de los cementerios, donde se pueda ubicar cualquier tipo de cadáveres extra-hospitalarios”.

De la misma forma, aclaró que “tomando en cuenta que una morgue es un sitio de paso temporal de un cadáver, no tendría porqué colapsar, excepto en una situación catastrófica”.

Además de la emergencia sanitaria por la pandemia de la Covid-19, Proaño aseguró que se debe tomar en cuenta que Imbabura requiere de un centro de criminalística y ciencias forenses, “no de ahora, sino de hace mucho tiempo atrás”.