Monserrat, el barrio que dio vida al Yamor

Otavalo. El barrio Monserrat es la cuna del Yamor, llamado así porque fue donde nació la tradición que caracteriza a todo un pueblo.

El barrio comenzó a festejar a la Virgen de Monserrat, Patrona de Otavalo desde 1863, en donde se ofrecía la chicha del Yamor, acompañada del plato típico.

Historia. El 28 de abril de 1865, el Cabildo otavaleño, por pedido de Miguel Remigio de Córdova, notable Notario del Cantón, solicita al Jefe Político que disponga y organice de manera solemne, la fiesta de la Novena de la Virgen de Monserrat, patrona de la ciudad.

Se estipuló que, el 10 de agosto de cada año, se celebraría la fiesta del Sacratísimo Corazón de María de Nuestra Señora de Monserrat.

Al terminar con la novena, se daba inicio a la Octava, en donde se celebraba la misa, las vísperas, la alegría popular y la elaboración del Yamor.

Significado. Blanca Eufemia Guerra, una de las pioneras en la elaboración del Yamor y habitante del barrio Monserrat, comenta que esta bebida ancestral es un tributo a la Pacha Mama por la cosecha que produce cada año y un agradecimiento a la Virgen de Monserrat por todas las bendiciones que derrama sobre el pueblo otavaleño.

Su hija, Aída Vargas, describe al Yamor como la bebida de los dioses, que es elaborada con 7 tipos de maíz: morocho, maíz blanco, maíz amarillo, maíz negro, canguil, chulpi y maíz de jora. Aclara que la chicha es acompañada con un plato de mote blanco, tortillas, tostado, fritada y empanadas de morocho, parte fundamental dentro de toda la festividad.

Todos se unen al festejo. En 1954, la fiesta del Yamor tiene la participación de todos los barrios que comprenden la ciudad, convirtiéndola en un festejo propio del cantón otavaleño.

En 1955, el Comité Pro-Gruta del Socavón tomó a su cargo la organización de las fiestas del Yamor y con los fondos recaudados se realizaron las obras de construcción de los arcos, marquesina, altar, plataforma, embaldosado y gradas, puerta y verja de cerramiento, pintura e iluminación de la gruta.

En 1961 se colocó la réplica de la imagen de la Virgen de Monserrat, patrona de la ciudad, que es visitada por turistas o gente oriunda del cantón que acuden a orar.

Año tras año. El programa se modifica todos los años. Se realizan actividades atractivas para la gente local y turistas que visitan el Valle del Amanecer.

La elección de la Reina empezó a formar parte de esta festividad, aunque este año se decidió, por votación unánime del Concejo municipal, cancelarla. “Tiempo atrás, la festividad empezaba el día sábado. Se lanzaban camaretas y con eso se alertaba a las personas del inicio del Yamor en Monserrat. Se quemaba la chamarasca y se iba a traer a los priostes con la banda musical. A las 6 de la tarde empezaba la misa y después de eso la procesión. Antes habían castillos y juegos pirotécnicos, pero ahora esa tradición se ha ido perdiendo, ya que se debe solicitar permiso a bomberos y policía. Este año no sé como esté organizado, pero en el barrio se va a emprender la feria de comidas con artistas invitados y se seguirá realizando la procesión”, manifiesta Aída Vargas.

Ella añade que “las veces anteriores el Yamor empezaba el 30 de agosto y se terminaba el 8 de septiembre, se dejaba pasar una semana e iniciaban las octavas en el barrio, pero esta vez no creo que hay apoyo así que debemos juntarnos al programa que hace el Municipio”.

“Algo que me tiene descontenta es que hayan eliminado la elección de la Reina del Yamor, ya que esto era una tradición en Otavalo y es algo que se debería conservar porque la reina se la viene eligiendo desde que la festividad se popularizó en todo el cantón”, finalizó la señora Aída Vargas.

La veneración a la Santísi-ma Madre de Jesús con la advocación que en Otavalo viene realizándose desde hace muchos años atrás, hoy se conoce como la Fiesta del Yamor, festividad que en el aspecto religioso tiene una indudable raíz mestiza.