Monigotes se venden desde los 4 dólares

Ibarra. Los tradicionales monigotes no pueden faltar al finalizar el año y muchos artesanos son los que se dedican a vender estos muñecos que serán quemados bajo la creencia de que un mejor año llegará. Sus precios van desde los USD 4 hasta superar los USD 90, dependiendo del tamaño y los materiales con los que fueron elaborados.

Nueve meses de trabajo. Rosa Bolaños se dedica a esta labor desde hace 10 años y pertenece a la Asociación 6 de enero que está ubicada en el parque Ciudad Blanca. Desde marzo, aproximadamente, ya se dedica a recolectar ropa que las personas ya no usan y retazos de cobijas térmicas. “Desde ese tiempo yo guardo y me dedico a elaborar los muñecos que en diciembre los ofrezco”, dice y añade que es un trabajo laborioso pues se necesita mucho tiempo y paciencia.

Precios. Según el monigote es el precio de venta al público pero van desde los cuatro hasta los siete dólares. En el caso de los que están hechos de cartón y pintados minuciosamente se pueden encontrar de desde los 10 hasta los 90 dólares.

El tiempo de elaboración es de un medio día hasta dos o tres días, dependiendo de la complejidad.

Las máscaras también se venden bastante por un precio de USD 2.

Mayores ventas. Las personas que integran esta Asociación cuentan que desde el año pasado, que se encuentran en el parque Ciudad Blanca, las ventas aumentaron. Carla Sánchez comenta que al ser un espacio más abierto y con la llegada de una feria y juegos infantiles, la afluencia de gente ha sido mucho mayor por lo que están contentos con lo que están vendiendo y esperan que en estos últimos días las ventas aumenten en un porcentaje mayor.

Inconvenientes. Sin embargo, hay quienes piden más control por parte de las autoridades para que no exista la venta informal que les perjudica. “Para sacar los permisos debemos cumplir con una serie de requisitos en las Fuerzas Armadas, Municipio, Intendencia, entre otras. Pero aún así todos los años tenemos inconveniente por gente que vende en los mercados y otros lugares”, enfatizó María Rosario Castro.

Otros vendedores coinciden con esta señora y dicen que han identificado que comerciantes de juguetes, alimentos y caramelos también venden de forma “camuflada” estos productos que son bastante riesgos.

“Hacemos un llamado para que se hagan controles más exhaustivos porque nosotros invertimos mucho dinero para poder vender legalmente y necesitamos recuperar pero también por la seguridad de todos los ciudadanos porque se corre peligro”, dijo María Rosario.

Tradición. La quema del Año Viejo en Ecuador es una tradición que se celebra con toda algarabía. Se trata de una gran fiesta cargada de creatividad, humor, picardía y mucha emotividad. El objetivo es despedir el año que termina quemando con el monigote todo lo malo que pudo pasar y abrigando la esperanza de que el nuevo año llegue cargado de energías positivas, para alcanzar éxitos personales y profesionales.

Según una información del Ministerio de Turismo, la antropóloga Tamara Landívar, sostiene que la quema del Año Viejo (monigote, elaborado con papel, ropa vieja y decorado con una careta) “es la forma de cerrar ciclos, es la manera que tiene el ser humano para empezar el nuevo año”.

Es solo en esta fiesta cuando se da rienda suelta al humor y la sátira, elementos que resultan difíciles aplicarlos en otros momentos. Por ejemplo, criticar a políticos, cuyo comportamiento no fue tan bueno durante todo el año, entre otros.