Mónica Folleco es parte de un clan de futbolistas

Ibarra. “Cuando estoy dentro de la cancha, la verdad que es algo único e indescriptible. En lo personal, lo único que hago es tratar de poner mi granito de arena para el equipo y disfrutar al máximo de este lindo deporte”, mencionó Mónica Folleco Morales, quien es parte de una familia completamente futbolera.

Su club. Además de ser empleada privada, madre, ama de casa y deportista, Mónica también es dirigente del equipo Indepen-diente, club de los registros de la Liga Deportiva Pa-rroquial Alpachaca.

Esta temporada, este elenco, buscará quedarse con el título del fútbol femenino en este sector, logro que por dos años consecutivos se le ha hecho esquivo. Ese es el sueño de Mónica y del resto de jugadores del club.

Parte de su historia. La deportista juega fútbol desde los 15 años de edad. Tuvo la oportunidad de jugar en varios equipos de su sector y defender la camiseta de Liga Alpachaca en varios Interligas de Fútbol Feme-nino.

Sin embargo, desde hace ocho años junto a sus hermanas, hijas y sobrinas, armaron el equipo femenino Independiente, con el objetivo de recrearse y seguir disputando los campeonatos para féminas que organiza esta filial.

Sus hijas siguen su ejemplo. Como madre, Mónica busca dar un buen ejemplo a sus hijas Gabriela y Valeria Morales y, que mejor, inculcándoles la práctica del deporte.

Por ese motivo, estar en cancha con sus “retoños” es algo que lo llena de alegría y satisfacción.

Algo que también le llena de felicidad es que, dos de sus hermanos (Wilson y Jairo Folleco Morales después de demostrar su talento en las mismas canchas barriales donde ella juega, pasaron a formar parte del fútbol profesional.