Modificar la nariz sin pasar por el quirófano

Ibarra. La nariz es el centro de nuestro rostro, por lo que cualquier cambio en ella, por mínimo que sea, repercute enormemente en la simetría de nuestro rostro.

En la actualidad, a base de rellenos de sustancias como el ácido hialurónico, se puede levantar la punta de la nariz, suavizar el caballete o hacer más simétrico nuestro apéndice nasal.

Para tomar en cuenta. An-gie León, cirujana plástica, comenta que esta técnica es ideal para quienes no desean pasar por el quirófano.

“Los resultados son inmediatos y basta con una o dos sesiones en la clínica. Esta técnica sirve para casos con imperfecciones moderadas, así que quien quiera cambiar radicalmente la forma de su nariz, tendrá que recurrir a la cirugía”, explica la especialista.

¿Para siempre? La ventaja de esta sustancia es que se reabsorbe al cabo de unos meses o un año.

También se pueden emplear productos permanentes. “Muchas personas se deciden por esta técnica ya que en el caso de que algo no les guste entonces podrán volver a su nariz normal.

También podemos usar el ácido hialurónico en primera instancia y después empezar a colocar sustancia que permitan ya tener un resultado definitivo o permanente”, dice Angie.

Como complemento. Pero no solo esto, además menciona que es realmente efectiva para mejorar defectos de narices operadas previamente.

Procedimiento. Es un procedimiento muy simple que se realiza en el consultorio en aproximadamente 10 minutos con previa colocación de una crema anestésica. No está indicado en todo tipo de narices pero sí en un gran porcentaje.

“Primero es necesario hacer una evaluación en cada paciente. Posteriormente podemos indicarle si es está apto o no y entonces ya iniciar con el cambio”.

Cuidado. Nunca te coloques sustancias como silicona, polímeros, parafina o embrión de pato no son absorbibles y son peligrosas.

La magia de la jeringuilla, sin embargo, tiene límites. Si tiene una nariz pegada, olvídate de los pinchazos porque no van a achicar un perfil tan prominente. Eso solo lo alivia el bisturí. Tampoco repara un tabique torcido, ya se sabe la razón por la que muchas misses y famosos recurren al cirujano. Por si fuera poco, la propia fisonomía interna del apéndice nasal determina el conservadurismo a la hora de meterle mano, con jeringa o con bisturí. La circulación sanguínea en la nariz se distribuye de manera irregular. Cualquier intervención (y esto incluye también la rinoplastia) puede comprometerla y dañar el cartílago, un tejido que se regenera ya de por sí mal y es muy sensible a la falta de aporte sanguíneo.

Es por esto que es sumamente necesario que solo un profesional calificado en el área de la cirugía plática se encargue de hacerlo. “Aunque no se trate de un cirugía como tal, por favor, no caigan en manos de personas que se creen profesionales pero en realidad no lo son”, advierte Angie.

Consúltalo con tu médico para saber si eres un candidato para este procedimiento.