Misas presenciales se retoman en templos

Ibarra.- Para este día se han anunciado que varios templos religiosos van a celebrar sus ceremonias con la presencia de feligreses, desde luego con el aforo permitido por el COE cantonal y nacional.

Ayer se evidenció que las bancas de las iglesias tenían marcadas la señalética correspondiente paras determinar en dónde las personas pueden ubicarse y en dónde no pueden hacerlo.

En Imbabura.
Monseñor René Coba, Obispo de la Diócesis de Ibarra, informó que, a partir del miércoles 16 de septiembre del 2020, se reaperturaban los templos para ceremonias religiosas.

Esto en cumplimiento de la fase 3 aprobada por el COE nacional y cantonal. De acuerdo a la resolución, se autorizan las misas con un aforo del 30% de la capacidad de los templos y bajo la aplicación de todas las medidas de bioseguridad como uso de gel y toma de la temperatura al ingreso y distanciamiento social.

Con respecto a la comunión, el sacerdote deberá también utilizar mascarilla y la entrega de la hostia se la realizará en la mano.
También se autorizó la realización de los sacramentos del bautizo y matrimonio, con aforo reducido.

Las primeras comuniones y confirmaciones se realizarán a partir del mes de octubre. Existe expectativa al respecto.

En días pasados.
Fue a mediados del mes anterior en que la Arquidiócesis de Quito comunicó que las liturgias dentro de los templos católicos ya tienen autorización para celebrarse.

La Arquidiócesis de la capital lo comunicó, en una carta dirigida a los sacerdotes de sus 200 parroquias, y señala que “ya pueden presidir las misas de manera pública y con la presencia de fieles, pero con un protocolo por la pandemia del Covid-19”.

Más disposiciones.
Sobre las exequias cristianas -tanto en funerarias, camposantos, capillas y parroquias- se pueden celebrar de cuerpo presente, respetando las normas de aforo máximo de 30 personas. En todos los casos, el ataúd deberá estar sellado.

Sin embargo, si la causa de la muerte fue Covid-19, únicamente se podrá celebrar la misa de exequias si el cuerpo del difunto ha sido cremado. Caso contrario, solo se realizará el rito de La Arquidiócesis de Quito y despedida abreviado, fuera del templo y de preferencia en el mismo cementerio.