Ministerio de Turismo busca elevar las visitas a las islas Galápagos

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Quito (EFE).- El ministro ecuatoriano de Turismo, Enrique Ponce de León, cree que se debe elevar el nivel de turismo hacia el archipiélago de Galápagos, considerado como la “joya de la corona” para atraer a visitantes locales y extranjeros.

 

 

Con sus dos áreas protegidas: el Parque Nacional Galápagos (de casi 8 000 kilómetros cuadrados) y la Reserva Marina (de 138 000 kilómetros cuadrados), el archipiélago de Galápagos fue catalogado como Patrimonio Natural de la Humanidad.

Considerado un laboratorio vivo, que inspiró al científico Charles Darwin en su teoría de la evolución de las especies, el archipiélago, es, además, “la joya de la corona” para el turismo, según Ponce de León.

“Siempre, todos, le llamamos la joya de la corona, pero hay que ser realistas, yo no creo que le estemos dando el tratamiento de joya de la corona”, comenta el ministro a Efe al considerar que lo que deja el turista en Galápagos debería “corresponderse al producto que se le está ofreciendo, al destino”.

Por ello, opina que “se debe elevar el nivel de turismo hacia Galápagos” y utilizar al archipiélago como una “verdadera ancla de turismo”.

Y por esa línea camina al sugerir -por ejemplo- a representantes de las aerolínea que solicitan más cupos, que incluyan en sus planes a otros destinos del país andino en el que -a tenor de la promoción turística oficial- hay “cuatro mundos”: Costa, Sierra, Amazonía y Galápagos.

Ponce de León está empeñado en terminar con la idea de que se considere a Galápagos “como un destino independiente” pues “hay gente que llega a Galápagos y no sabe que ha estado en Ecuador. Eso hay que romper. Ese es un tema lo suficientemente hábiles como para hacer conocer al mundo que Galápagos es parte de Ecuador”, subraya.

Cree que en Ecuador hay ciertos lugares que pueden recibir turismo masivo, pero también otras zonas que -en su opinión- admiten un “turismo mucho más exclusivo y ese es el caso de Galápagos”.

El ministro opina que en el archipiélago, la calidad del servicio debería “ser muy, muy alta” y por tanto “el nivel adquisitivo del turista también tiene que ser elevado”.

“Creo que debemos trabajar un poquito por un Galápagos que se posicione a nivel del mundo entero, no necesariamente como un producto barato”, comenta.

Aunque hay quienes consideran que ahora ya es caro para un turista de clase media visitar Galápagos, el Ministerio sostiene que en términos de comercialización, en la práctica un producto resulta caro solo si lo que se recibe no tiene relación con lo que se paga.

Y Ponce de León insiste en que se debe elevar el gasto promedio en Galápagos “porque lo amerita”.

“Quien quiere vivir una experiencia de Galápagos, creo que tiene que ser una experiencia que signifique dejar más en ese lugar, que amerita un cuidado muy especial y que es único en el mundo”, puntualiza.

El Ministerio quiere que el turista llegue a Galápagos porque le interesa y no porque esté barato el acceso a las islas.

Pese a que la primera legislación de protección de las islas data de 1934, fue creada oficialmente el 4 de julio de 1959, convirtiéndose en la primera área protegida de Ecuador.

Y precisamente por su riqueza natural, Ponce de León cree que el archipiélago, situado a unos mil kilómetros al oeste del territorio continental de Ecuador, requiere más cuidado en lo relacionado con la presión turística, en función de la sostenibilidad.

Consciente del derecho de los ecuatorianos a transitar por su territorio y de que los turistas locales mantienen su interés por conocer el archipiélago, Ponce de León cree que las autoridades deben ser lo “suficientemente hábiles” como para crear programas culturales de costes asequibles “pues la conciencia turística tiene que empezar desde la escuela”.

El ministro insiste en que Galápagos es la “joya de la corona” porque es “algo único” y añade que Ecuador es “el único país afortunado” por tener las también llamadas “islas encantadas”, el archipiélago de Galápagos, que debe su nombre a las tortugas gigantes que lo habitan.