Mineros preocupados por una posible intervención

Ibarra. La desesperación y miedo ronda la mina de ‘oro’, ubicada en la parroquia de Buenos Aires. Un pedido de intervención firmado por Esteban Espíndola, coordinador regional de la Agencia de Regulación y Control Minero, ARCOM, se filtró entre las personas que se encuentran en el sitio y las diferentes redes sociales.

El pedido de la compañía Hanrine, a través de la ARCOM, es que se intervenga, desaloje y decomise maquinaria y material y, además, se pide, en el plazo máximo de 5 días, elaborar un informe al respecto.

Vicente Cayambe, dirigente minero, dio a conocer su absoluto rechazo a este accionar, aduciendo de que en la parroquia existen seres humanos en peligro.

“Hay ancianos, niños, jóvenes y personas que han migrado de todas partes del país en busca de trabajo por la falta de oportunidades. Es preferible que nos ayuden a solucionar el problema para que la gente pueda trabajar libremente y no sean explotados, tanto en las vías como en la mina, donde cobran cantidades insólitas”, dijo Cayambe.

Además explicó que los dirigentes mineros tuvieron una reunión el 7 de enero en Quito con el gerente de la compañía, en donde se les ofreció el contrato de operación para hacer una división material.

“Queremos que se busque una alternativa, ya que en el desalojo van a quedar miles de familias desempleadas”, agregó.

Piden solución. Por su parte, Wilmer Meneses, representante de Asoprorimira, señaló que las autoridades en vez de desalojar deben preocuparse de dar soluciones por el bienestar de todas las personas que están en el sector.

“Creo que una de las alternativas es dar contratos de operación. Todos estamos en contra de la minería ilegal, pero es hora de que solucionen, ya que la gente esta migrando porque no existen fuentes de trabajo en el país”, añadió.

Mientras que el dirigente Manuel Pacheco, aclaró que están en contra de la minería ilegal, por eso acudieron a Quito para reunirse con la compañía y buscar una solución para trabajar legalmente, con contratos, afiliación al IESS y con el pago de regalías al Estado.

“No queremos que las coimas vayan a las instituciones, por eso acudimos a la sensibilidad de las autoridades para trabajar de forma legal y contribuir con el país”, mencionó.

Sobre los grupos armados que se encuentran en la zona, los dirigentes prefirieron no referirse, sin embargo existe la preocupación en las personas oriundas de la parroquia.

Miles de mineros laboran en el lugar, ellos temen quedarse sin un sustento para sus familias.