Militar otavaleño murió dormido

militarUn joven militar, otavaleño, de 35 años de edad falleció en Loja. Pablo Raúl Rivadeneira Flores fue impactado por un vehículo que destruyó tres paredes de su domicilio mientras dormía.

Pablo Rivadeneira, nació en Otavalo el 18 de diciembre de 1978. “Las virtudes más notorias en mi hijo eran la obediencia y el repeto”, dijo su padre, Julio Rivadeneira, quien indicó que todos los días de su vida agradece a Dios por su familia y que la pérdida del quinto heredero es dolorosa.
El quinto de siete hermanos estudió la primaria en la escuela “Leopoldo Nicolás Chávez”, tiempo en el que demostró su amor por el deporte y el aprendizaje, la secundaria la culminó en el Colegio San Luis de Otavalo, su madre, Delia Flores, con su rostro de tristeza comentó que nunca le dio dolores de cabeza sino que siempre fue un apoyo.
Pablo fue soñador, desde corta edad quiso ser militar y su objetivo se cumplió.
“Quiero ser militar para servir a Dios, a la patria y a la sociedad”, era la frase que muchas veces le escuchó su padre. El Sargento Segundo de las fuerzas armadas era parte del grupo especial del Ejército Ecuatoriano, “Boínas Rojas”, cumplió este deseo, por que tenía en su corazón ganas de capacitarse diariamente para servir con todos los conocimientos a la patria.
No le gustaba ser “amiguero”, entre sus hermanos y hermanas tenían que convencerle para salir a pasear, le encantaba estar en la casa compartiendo con su familia. “Una vez al año salía, por acompañarle al papá, a las fiesta del Inti Raymi”, dijo enorgullecida Delia y comentó que era una persona sana, ya que no le gustaba el licor.
El trabajo y su familia era lo más importante para él, invitaba a sus allegados a ser mejores personas y una palabra de aliento, sin olvidar la rectitud que le caracterizaba, siempre prestaba ayuda a quien lo necesitaba.
Para sus padres, Pablo Raúl era su hijo más tranquilo y sus cuatro hermanos y dos hermanas, sabían que podían contar con él. Papito y mamita, así se refirió a sus padres hasta el último día de su vida, jamás faltó el respeto en la familia.
Para miembros de las Fuerzas Armadas, el sargento Rivadeneira fue un militar obediente y demostraba responsabilidad en sus labores y respeto a sus superiores.
Juan Pablo Rivadeneira Cárdenas, de siete años de edad, vive en Quito, con su madre Jenny Cárdenas. Él es el único hijo que deja el militar.

HECHOS
El domingo, mientras descansaba en su hogar, en Loja, donde prestaba sus servicios en las fuerzas armadas, un vehículo automático se impactó contra el domicilio y destruyó tres paredes hasta llegar donde dormía Pablo. Según informe, el conductor del auto tipo jeep estaba en estado etílico. Luis Rivadeneira, hermano del fallecido, manifestó que se hará todo lo necesario para que el culpable de la muerte del sargento Rivadeneira, fuese sancionado de acuerdo a lo que contempla la ley.
En Loja, las autoridades de las Fuerzas Armadas de la zona, le rindieron honores a su compañero de labores en una capilla ardiente.
La bandera del Ecuador sobre su ataúd fue colocada con el objetivo de agradecer su trabajo en los años de servicio.
El traslado del cuerpo se lo realizó vía terrestre desde Loja hasta Machachi, para después velarlo en San Pablo, junto a sus amigos y familiares en la casa de sus padres.
Sus restos serán sepultados hoy en el cementerio de la parroquia donde vivió su niñez.