Miguel Naranjo, un humanista que vela por la UTN

naranjoIBARRA. El rector de la Universidad Técnica del Norte, doctor Miguel Naranjo Toro es un académico a tiempo completo. Sus estudios, preparación intelectual y representatividad a nivel regional, nacional e internacional avalan su capacidad. Se considera además un humanista que busca en el crecimiento de las personas el camino para lograr mejoras institucionales futuras. Naranjo Toro forma parte importante en la historia de la UTN que celebró sus 28 años con más trabajo, mayores compromisos y grandes sueños.

Son 28 años de la UTN… ¿hay satisfacciones?
Hoy nos queda la satisfacción de haber cumplido positiva y propositivamente esta encomienda y esta herencia que nos ha dejado la sociedad.

El exrector Antonio Posso es un político que entregó mucho a la UTN. ¿Usted sigue sus pasos?
Todos los seres humanos somos políticos por naturaleza. Yo cumplo ahora el rol académico, sin dejar de mirar a lo académico en su esencia bajo un concepto ideológico y político.

¿Cuál es su mayor satisfacción personal?
Mi mayor satisfacción ha sido estar junto a los estudiantes, sentirme como estudiante, sentir sus necesidades, poder estrechar sus manos, conversar con ellos de manera abierta, sincera, frontal, de amigo a amigo y también poner todo de Miguel Naranjo al servicio de la sociedad ecuatoriana.

¿Falta algo?
Nos hace falta quizá comunicar a la sociedad qué hace la UTN para que nos pueden observar en la real dimensión.

¿Su mayor sueño, cuál es?
Yo sueño verle a la Universidad Técnica del Norte posicionada entre las mejores universidades del país, en una categoría A, con producción científica, con más investigación, con nuestros investigadores prestando sus servicios en otras universidades del mundo.

¿La actividad académica la cambiaría por otra?
En este momento por nada. Estamos muy metidos en el tema académico, falta mucho por hacer en temas de investigación, reforma curricular, formación de maestros con título de PhD, maestrías de especialidad, laboratorios, fortalecer convenios, crear programas de posgrado, necesitamos más profesores a tiempo completo, etc.

¿Se camina en eso?
Sí, estamos en ese camino y espero que tengamos la oportunidad de cumplir lo que dice nuestro lema: “Creando ciencia y construyendo nuestros sueños”. Hay todavía sueños por construir.

¿Sueños de quién?
De toda la gente que a veces no tiene la capacidad de educarse en otras universidades. Nuestra universidad es ya de calidad y sus puertas están abiertas para quienes desean soñar.

¿La acreditación fue un plus para seguir avanzando?
La acreditación es un reconocimiento al trabajo desarrollado con calidad y que nos dice que estamos en el camino correcto, con el equipo correcto y haciendo buen uso de todos los recursos institucionales y del el talento humano de la manera adecuada.
Desde su nacimiento hace 28 años, ¿el sueño es posible?
Desde que nacimos no nos hemos equivocado de rumbo ni científico, ni social, peor ideológico y académico. Lo que nos hace falta es un poco más de oportunidades y de presupuesto, pero ganas nos sobran.

¿Yachay le preocupa a la UTN?
No, por ningún lado. Yachay es un proyecto de carácter nacional y nosotros le hemos dado todas las facilidades y apoyos.

¿La lealtad que brinda Miguel Naranjo, la recibe Miguel Naranjo?
Es dificil esperar que los conceptos de uno sean del otro lado. Se recibe lo que le dan, pero lo importante es la forma en cómo uno lo recibe. En mi caso lo hago con humildad, con sapiencia y ahí está la oportunidad que la vida nos da para crecer individualmente y ayudar a crecer institucional y colectivamente.