Migración, tema principal que se analizó en encuentro pastoral

IBARRA.- Con la finalidad de analizar el trabajo ejecutado en tiempos de pandemia, representantes de Cáritas Ecuador y de las diócesis de Ibarra, Tulcán y Quito, mantuvieron una reunión en la capital imbabureña.

José García, secretario ejecutivo de la pastoral social Cáritas del Ecuador, mencionó que cada cierto tiempo tienen encuentros como el del jueves con los directores de las tres diócesis de la zona norte.

El objetivo, según el padre, fue compartir los trabajos realizados, y analizar qué respuestas están dando ante la situación que está generando la pandemia.

Añadió que específicamente en Ibarra y Quito se están desarrollando varios proyectos como comedores y casas de acogida, servicios jurídicos y de ayuda humanitaria a los migrantes.

“Esa es una realidad que identifica este corredor y por lo tanto, tenemos que ir aprendiendo juntos a responder con los recursos que tenemos y a acompañar a estos hermanos que están sufriendo la expulsión de su propio país”, dijo el padre García.

Por su parte, monseñor René Coba, obispo de Ibarra, mencionó que Cáritas es la mano bondadosa de Dios, de la comunidad cristiana que llega a los más necesitados.

Este proyecto, dice el Obispo que es compartir “y en eso andamos”. Monseñor hace un llamado también a todos quienes tienen posibilidades de compartir, “hay que compartir sobre todo el tiempo, la vida y el corazón”.

Germán Enríquez, responsable de Cáritas de la diócesis de Tulcán, manifestó que la iglesia busca ayudar primero a la población local con las cáritas parroquiales.

Además, señaló que cuentan con el trabajo de la pastoral penitenciaria que es trabajar con las personas privadas de la libertad, darles el evangelio y una palabra de ánimo, “sentirnos hermanos junto a ellos”.

De la misma forma, el sacerdote mencionó que en el gran flujo de la migración de venezolanos la iglesia extiende una mano para acompañarlos y ayudarles en esta situación emergente con la entrega de alimentos, medicinas y acompañamiento jurídico y psicológico, pero sobre todo brindarles una palabra de ánimo.

Las personas en situación de movilidad humana es un problema social que comparten las tres provincias Imbabura, Carchi y Pichincha. Como iglesia buscan la manera de articular proyectos para beneficio de estas personas que cruzan por la frontera norte del país.