‘Mi hija Johana era mi tesoro y me la arrebataron’

johanaIBARRA. Eran las 21:50 del pasado 2 de noviembre cuando Gloria Rodríguez fue al cuarto de su hija, Johana Estefanía Terán. Ahí le entregó a su nieto de tres años. Y seis horas más tarde encontró a su hija muerta. Johana era madre soltera y vivía junto a sus padres y cuatro hermanos en la Hacienda Perugachi, en Otavalo. La familia llegó a vivir al sitio hace 12 años; trabajaban cuidando el lugar.

Revelación. Gloria asegura que ese día, el llanto de su nieto Denis la despertó. Ella fue corriendo a la habitación de su hija y el pequeño de tres años  lloraba porque no estaba su madre, Johana.
“Toqué la cama de mi hija y estaba fría, sentí algo feo en el pecho, pero nunca pensé que Johana estaba muerta”, señaló.

Presentimiento. Gloria sabía que algo malo había pasado y,  junto a su esposo Javier Astudillo empezó a buscar a su hija, pero sin resultado. Las horas pasaron y la desesperación los invadía.
A las 04:00, Manuel, un trabajador del sector les alertó que en el establo había una persona muerta. Gloria corrió y observó a su hija, mientras su esposo le dijo que no la tope hasta que llegue la Policía. La mujer describió cómo mantuvo las ganas de abrazar a su hija mientras sus lágrimas bañaron su rostro al revivir  los recuerdos.

Sospechoso. “Cuando vi a mi hija muerta, sabía que el guardia, José Quezada había sido el culpable”, dijo Gloria.
Antes de su muerte, la víctima de 20 años de edad, había sido agredida verbalmente por la esposa del guardia, por celos. La familia de la fallecida aseguró que nunca tuvieron ningún tipo de relación pero que sospechaban que el cuidador de la hacienda andaba tras los pasos de su hija.
Johana murió apaleada. Tenía la nariz destrozada, los labios reventados, sin dientes, su rostro era irreconocible. El presentimiento de madre era una realidad, Kléver Quezada, el guardia de la hacienda fue declarado culpable de matar a la joven y lo sentenciaron a 16 años  de reclusión mayor especial.

Huérfano. El hijo de Johana ayer cumplió 4 años; sus abuelos tienen la custodia del pequeño.