Mérito estudiantil

El Ministerio de Educación modificó las directrices para la designación de abanderados, portaestandartes y escoltas en las instituciones educativas, las normas vigentes se alinearon a la Constitución y por ende brindaron igualdad de derechos a todos los estudiantes que son parte del sistema educativo nacional.

Más allá de la norma, es trascendente analizar si estas designaciones son una garantía de justicia, claramente no lo son; la posibilidad de realizar estudios en el extranjero y equipararlos con los que se realizan en el país crea cierta ambigüedad en el sistema educativo ya que los sistemas de calificaciones no son los mismos en ningún país de América Latina, ni siquiera la rigurosidad académica de una institución educativa de la localidad es la misma con otra, por tanto el reconocimiento al mérito estudiantil en algunos casos, tiene cierta subjetividad.

No todo lo innovador es bueno, ni todo lo antiguo es malo; que significativo era ver a abanderados, portaestandartes y escoltas que hicieron todo su colegio en una misma institución educativa, que desde un inicio se sometieron a un estilo de aprendizaje, que asumieron las características particulares de los centros educativos con disciplina y responsabilidad, y que al final de un proceso alcanzaron este reconocimiento al mérito estudiantil; nuestros estudiantes requieren justicia no igualdad; sin embargo de esta reflexión, este acto estudiantil se cumplió con civismo y mucha gallardía.