Mensaje de esperanza

 

De cara al 2012, todos guardamos la esperanza del advenimiento de mejores tiempos. Atesoramos y agradecemos las metas y los logros alcanzados en el año que termina, pero más importante aún,  miramos hacia el futuro como una oportunidad para realizar lo que se nos quedó en el tintero.La capacidad de creer en uno mismo y de albergar  esperanza – así sea en las circunstancias más adversas –  son dones que siempre deben acompañar al ser humano,  ya sea para ir tras los anhelos más pequeños o tras grandes objetivos como  velar por que los derechos humanos y libertades fundamentales sean protegidas y respetadas, tal como reza la promesa consagrada en la Declaración Universal de Derechos Humanos.  El llamado es para todos los ciudadanos ecuatorianos, tanto gobernantes y como gobernados, en aras de un fortalecimiento de nuestra democracia. Este mensaje de amor y paz para todo el pueblo ecuatoriano también los exhorta a esforzarse por mantener su dignidad, a trabajar de manera diligente – siempre apuntando a la excelencia – y a declararle la guerra a la corrupción, una de las mayores lacras de estos tiempos, no solo en la esferas política y económicas, sino también en las propias familias. Sólo así podremos mirar al 2012 y a los años venideros con fe, esperanza y optimismo, siendo conscientes de  nuestras necesidades más profundas como ciudadanos, padres, autoridades, etc, y siendo copartícipes, conjuntamente con los gobiernos,  del cambio para lograr los objetivos propuestos.  El sueño de cimentar las bases para una sociedad más justa, más ecuánime y más libre es de todos, pero así mismo es una tarea para todos. Que el bienestar, el amor,  la paz y la salud sobreabunde sobre la vida de las familias ecuatorianas! Felicidades en el nuevo año 2012. 

 

Renata Barragán
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