Menos empleo formal

Causa indignación mirar los rostros desencajados de  cientos de personas que se apostan, ya no solo un día específico, sino todos los días de la semana en parques y plazas del norte ecuatoriano, en busca de empleo.

Esa sensación de tristeza al no encontrar quien les contrate o esas caras que reflejan pensamientos sobre su incierto futuro, dibujan un escenario preocupante de lo que está pasando. Se dice que solo dos de cada cinco ecuatorianos cuenta con un empleo formal, valor inferior al registrado en otros países del mundo. “En el segundo semestre del 2010, el país registró una tasa de desempleo cercana al 8%, similar a la de Perú, pero menor a la observada en Colombia, Estados Unidos y España”. Claro que este dato de la Carta Económica de Cordes (Corporación de Estudios para el Desarrollo), solo muestra una cara de la realidad que afrontan los trabajadores en estos países, “porque si bien en Ecuador el desempleo no fue tan alto, sí registra -como se evidencia en el norte del país, para poner un ejemplo- altísimos niveles de informalidad y subempleo, situación que no ocurre ni en Estados Unidos, ni en España”. Podemos detectar claramente, de acuerdo a estos parámetros técnicos medibles y al análisis de toda la estructura del mercado laboral, que nuestro país registra menos empleo formal que otras naciones examinadas. Ahí está otra gran tarea del gobierno de la “revolución ciudadana” por cumplirse.