Meditación del Vía Crucis

Una de las devociones muy populares extendida en toda la Iglesia Católica es la meditación y rezo del Santo Vía Crucis, donde contemplamos el sacrificio de Cristo Redentor de la humanidad que con su obediencia por la pasión, muerte y resurrección vino a ser la reconciliación con su Padre Celestial para que el hombre vuelva a la comunión de la santidad en el Reino Eterno.

Hoy cuando tenemos muchas distracciones con los medios de comunicación que nos dan un mundo de informaciones, unas verdaderas y otras falsas a la humanidad más le angustia, mientras que la contemplación en el Ministerio Pascual al cristiano le alienta a vivir con esperanza en medio de las pruebas y sufrimientos humanos.

Nunca abandonemos estos medios tradicionales de devoción popular que alimenta la fe de los creyentes que nuestras culturas mantienen su folklor, sin embargo las dramatizaciones sobre las estaciones y procesiones son un gran medio de evangelización.

Muchos santos declarados por la Iglesia al culto oficial nos han dejado hermosas plegarias y meditaciones sobre el Santo Crucifijo, así Santa Mariana de Jesús, nuestra compatriota que oró por el Ecuador mantuvo su devoción eucarística y al Divino Crucificado.

La madre Teresa de Calcuta en una ocasión dijo: Estamos aquí reunidos para recordar los grandes sufrimientos que Cristo soportó para salvarnos.