Medio centenar de personas espera legalización para trabajar

Ibarra. A más de 500 personas reunió el encuentro organizado por la empresa minera Buenos Aires, Minbuenar S.A.

Proceso. Un solo fin reunió a todos: registrarse para ser tomados en cuenta en un proyecto en el que la organización minera espera beneficiarse con 300 hectáreas para explotar oro en la mina de Buenos Aires. Manifiestan que existe el compromiso verbal por parte de la concesionaria Hanrine, que cuenta con 4 800 hectáreas para el proceso de exploración minera.

Vicente Fernández, de Santo Domingo de los Tsáchilas, lleva dos años sin trabajo. Asegura que no trabajó en la mina, aunque sí la visitó.

Laboraba en el Oriente y ahora espera ser tomado en cuenta en caso de darse el proyecto.

César Ortiz es parte de la Asociación de Proyectos Ecológicos y Sociales, asegura que buscan que no existan situaciones que desdibujen el desarrollo social.

Habla de responsabilidad social, económica y ambiental. Sostiene que es necesaria la equidad entre miembros de las organizaciones, sin explotación ni violencia.

Al momento la respuesta del Estado, así como el anuncio formal de la concesionaria están pendientes.

Uno de los mineros que trabajó en El Triunfo sostiene que estuvo en el lugar durante 8 meses y medio.

Es venezolano y, desde el desalojo y el estado de excepción vive en Alpachaca, está sin trabajo y dice que actualmente reside en Ibarra.

Manifiesta que estaba organizado por los mineros, era picador y por su trabajo, asegura que le pagaban de 100 a 120 dólares diarios, todo dependía del material que conseguía.

El auditorio del Gobierno Provincial de Imbabura quedó pequeño para los ecuatorianos, venezolanos, colombianos y dominicanos que se registraron ayer como parte del proceso.

En los exteriores del GPI se encontraban decenas de personas.

Uno de los asistentes llegó desde Salinas (Imbabura). Prefiere no identificarse y comenta que él trabajó en el sector de Buenos Aires como transportista.

En su vehículo llevaba material minero, desde Buenos Aires, hasta Palacara. “En la semana, por lo bajo, se hacía 700 dólares”, enfatiza.

Recuerda que los dueños de la carga “daban las coimas a los policías y militares para poder trabajar. Desde que se salía de Buenos Aires habían las coimas de miles de dólares”, asegura.

Su amigo interrumpe el relato. Él es de Juncal, también se dedicaba a transportar el material.

“Yo soy agricultor, pero eso ya no sirve”, puntualiza.

Los dos coinciden en que en la reunión desarrollada ayer no estaban los jefes, sino las personas que necesitan empleo. “Solo estamos los peones. Hemos trabajado por una paga, los que llevaban a moler la piedra ya tienen dinero”, enfatizan.

El lunes, desde el departamento de Comunicación del Ministerio de Ambiente indicaron que gestionan el pedido de EL NORTE para una entrevista. Ricardo López, de Hanrine, se encuentra en un trabajo de campo por lo que no ha podido respondernos sobre el pedido minero.