Medidas a favor del comercio y transporte en Carchi

autoridadesTULCÁN. Una comitiva ministerial encabezada por David Molina, ministro subrogante de Productividad, Empleo y Competitividad, junto a Paola Pavón, subsecretaria de Gobernabilidad y Alex Pérez, viceministro de Gestión de Transporte, llegaron ayer a Tulcán para dar a conocer a una audiencia de 400 representantes sociales, las primeras medidas concretadas para apoyar a la reactivación económica provincial.   

EXONERACIÓN.
El ministro subrogante, David Molina, afirmó que ayer, el presidente Rafael Correa, firmó dos decretos para la eliminación del 100% del pago anticipado del impuesto a la renta; tanto para el sector comercial como para los transportistas.
Diego Tarupí, representante del sector comercial, señaló que la medida es  un avance importante que se venía solicitando desde hace un par de años atrás.  
Según el Ministro, los datos del Servicio de Rentas Internas, SRI, este beneficio tributario cubriría a 3 400 personas que representan el 45% de los contribuyentes provinciales. Otro  anuncio lo hizo la subsecretaria de gobernabilidad, Paola Pavón. Dio a conocer que el Transporte Pesado ya ha sido incluido en el catálogo inclusivo del Servicio de Contratación Pública, SERCOP. Nadia Preciado, representante de esta institución, acotó que el objetivo es convertir a la contratación pública en una herramienta de desarrollo local por lo que anunció que el catálogo será aperturado a otro tipo de sectores.

MESAS DE TRABAJO
La reunión entre la comitiva ministerial se desarrolló desde las 10:00 en el Teatro “Félix Freire del Castillo” de la Casa de la Cultura y concluyó hacia el medio día. Se trabajó en  cuatro mesas: Desarrollo comercial, Finanzas, Industria y los GAD.
En la primera mesa se expuso la necesidad de un control a los arriendos de locales comerciales que oscilan entre 700 y hasta 1 000 dólares. Esto estaría impidiendo que pequeños comerciantes puedan sostener sus negocios.  También se solicitó a Juan Miguel Avilés, Subdirector del SRI, tomar medidas para mejorar la atención en las oficinas del SRI provincial.   
Otro tema tratado fue   la revisión del Artículo 399 de la Comunida Andina Naciones, CAN, con respecto al paso directo del Transporte Pesado. Los delegados ministeriales explicaron que estos temas se están vialibilizando; se estaría proponiendo incluso la revisión del Artículo 21 para plantear la fijación de un precio nacional  en la venta de combustible a los ecuatorianos y un precio sin subsidio para vehículos extranjeros.  

MARCHA
Tras el anuncio de estas medidas, paralelamente a las 11:00 partió desde el Parque Central un grupo de 400 personas liderados por el prefecto del Carchi, Guillermo Herrera y el alcalde de Tulcán, Julio Robles. Con banderas del cantón y la provincia y consignas de descontento con el régimen, la marcha recorrió la calle Bolívar hacia la Casa de la Cultura, donde se exigió ser recibidos por la comitiva ministerial.
La fuerza pública custodió las instalaciones para evitar incidentes. El Comité y sus representantes, así como el resto de ciudadanía que demandaban hablar con los delegados ministeriales fueron recibidos por el ministro David Molina y Paola Pavón, subsecretaria de Gobernabilidad.
En medio de abucheos y reclamos a los delegados de gobierno, logró sostenerse un diálogo en que el Prefecto dio a conocer que hacen falta medidas urgentes e inmediatas a la crisis local.
Propuso la exoneración del IVA para todos los sectores productivos, la creación de un fondo especial para créditos con tasas preferenciales y el impulso a una Zona Especial de Desarrollo;  todo esto enmarcado en el Artículo 249 de la Constitución que refiere al tratamiento especial para las zonas fronterizas.

Desde el blog del tulcaneño Cristian García:  “nuestra gente se muere de hambre”

“Mi Tulcán era y es una ciudad única, sin embargo nada me da tanta pena como ver lo que está pasando hoy en día.
Al caminar por las calles me apena ver lo vacías y solitarias que se encuentran, los negocios cerrados o vacíos, y sin embargo las carreteras llenas de turistas que nunca o casi nunca entrarán a la ciudad debido a que la vecina ciudad de Ipiales se roba toda la atención. Centenares de autos pasan por un lado de la ciudad con destino al sur de Colombia, sus manos o tarjetas cargadas con dinero listo a escaparse de la frontera. Somos perfectamente valientes para salir a las calles y reclamar que el Gobierno haga algo, que nos ayuden, pero cuando podemos hacer algo preferimos ir a comprar a Colombia porque “sale más barato” o porque “el producto es mejor.” Debería ser solidario con su amigo tulcaneño, es nuestra ciudad, son nuestros bolsillos, es nuestra gente la que muere de hambre”.

Muchos dicen que es el Gobierno Nacional, “las salvaguardas, por supuesto… nos han fregado a todos.” Eso es lo que se dice, y no quiero que se me mal entienda en este punto, ya que pienso que el Gobierno Nacional tiene una gran responsabilidad con respecto a lo que está pasando en estos momentos en nuestra ciudad fronteriza, pero no tiene la culpa entera, por supuesto que ha afectado al mercado y por supuesto que nos ha cambiado la forma en la que comerciamos frente a la gran desventaja del devalúo del peso colombiano, pero, a mi manera de pensar, esa respuesta no es satisfactoria.

Gran parte de la responsabilidad, pienso yo, cae en nuestras manos. Usted y yo somos los responsables de que nuestra ciudad se esté muriendo. Todos nosotros queremos que el mercado en Tulcán se reactive, todos queremos que vengan a nosotros a comprar, pero quiero que entienda una cosa, estimado lector, y es que usted y yo somos egoístas; porque el momento en que alguien viene con su dinero a nuestros negocios a comprar, entonces estamos felices, y empezamos a reunir el dinero que hemos ganado, cuando hemos reunido una cantidad considerable para satisfacer las necesidades que tenemos, entonces agarramos el dinero que hemos guardado y no nos dirigimos donde nuestro vecino, no nos vamos a nuestro mercado, sino que preferimos ir a Colombia.

Somos perfectamente valientes para salir a las calles y reclamar que el Gobierno haga algo al respecto, somos bravos y groseros para reclamar que nos ayuden, pero cuando podemos hacer algo que está en nuestras manos, preferimos ir a comprar la leche a Colombia porque “sale más barato” o porque “el producto es mejor.” Hace ya mucho tiempo que Tulcán dejó de ser la ciudad en la que valientemente se gritaba: “Con el Carchi no se juega,” porque hoy en día nosotros, usted y yo ya no queremos unirnos para luchar por nuestra ciudad, preferimos la mentirosa basura de ir a comprar a Colombia porque “está más barato”. si en verdad quieren ayudar, entonces compremos todo lo que necesitamos en nuestro Tulcán”.