Más víctimas se atrevieron a denunciar a sus agresores

Ibarra. El Departamento de Violencia Intrafamiliar, DEVIF, de la Policía Na-cional, informó que las denuncias de hombres y mujeres, por diferentes tipos de violencia, han aumentado notablemente en relación a las cifras emitidas en 2017.

Un total de 1 537 denuncias fueron receptadas en el departamento policial. Para Carlos Rodríguez, jefe del DEVIF en Imbabura, estas cifras solo demuestran que la violencia intrafamiliar siempre existió, pero en los últimos años se ha visibilizado y, por ende, todos los años la estadística de denuncias va en aumento.

“La socialización de que se dé a conocer estos casos de violencia han servido y, con los últimos acontecimientos violentos, aún más con el femicidio suscitado en Ibarra, han denunciado por el miedo a que les pase lo mismo. Nosotros como DEVIF debemos procurar cuidar el derecho a la vida y a la protección de las agredidas y agredidos, porque existen de los dos géneros las víctimas y denuncias”, mencionó el oficial a Diario EL NORTE.

Cifras. Desde el departamento policial se informó que, del total de las denuncias se ha identificado, 1 484 agresores de nacionalidad ecuatoriana, 35 de nacionalidad colombiana, 14 de nacionalidad venezolana y 4 personas denunciadas son originarios de otros países del mundo.

De estas agresiones denunciadas en Imbabura, 480 son físicas, 1 055 psicológicas y dos son sexuales. El número de casos se ha elevado en comparación a las 1 148 denuncias que se registraron en 2017.

La DEVIF ha realizado, además, 311 investigaciones con la Fiscalía y 447 con el Consejo de la Judicatura; ha entregado 800 notificaciones de medidas de protección, ha realizado 10 acompañamientos policiales, se han emitido 38 boletas de encarcelamiento, 28 boletas de rebeldía y tres boletas de apremio.

Otro de los logros para erradicar la violencia intrafamiliar ha sido la ejecución de 3 272 capacitaciones, de las cuales han sido 81 a docentes, 890 a padres de familia, 78 a servidores públicos, 55 a servidores privados, 177 a servidores policia-

les y 256 a la ciudadanía en general.

Análisis. El psicólogo de la Fiscalía de Imbabura, Juan José Flores, mencionó que en la institución generalmente se atiende a las víctimas que son mujeres, niñas y niños y, muy rara vez, se evalúa al agresor.

“Los casos de violencia se dan en todos los extractos sociales, pero es más visibilizada en la clase social baja, porque generalmente la clase social alta tapa todo o pagan y hacen acuerdos económicos”, dijo el profesional.

De igual forma agregó que estos hechos se dan, generalmente, en los hogares desestructurados, en donde quizá no son los padres cercanos a los menores; en hogares disfuncionales en donde no hay límites, involucramiento afectivo, liderazgo, plan estructurado de vida ni una supervisión constante, especialmente cuando se habla de delitos sexuales.

“También se da cuando los padres son consumidores de alcohol, los que desembocan en violencia física, psicológica y hasta sexual.

Es muy importante tomar en cuenta la situación económica en la mayoría de los hogares donde se ejerce violencia”, agregó Flores.