Más de un siglo de anéctodas de don José Miguel Chacón

Era muy pequeño cuando los militares ingresaron al lugar donde vivía y comenzaron a disparar a las personas.
“Hubo mucho ruido y muchos muertos. Los militares entraron rompiendo las puertas de la hacienda con un fusil. Yo me salvé porque me escondí debajo de un soberado”. Este es el relato de don José Miguel Chacón Perugachi quien nació el 19 de noviembre de 1916, en San Miguel de Urcuquí y se crió en la hacienda San Vicente, propiedad de Jacinto Jijón y Caamaño, la misma que fue tomada por asalto en aquella oportunidad “decían que por el Gobierno”, acotó.

Sus primeras aventuras
En plena juventud, don José decide abandonar su pacífico valle de Urcuquí para buscar futuro en Ibarra. Él recuerda su época ‘dura’ como arriero, cuando llevaba, a lomo de caballo o mula, panela de Íntag hasta Cayambe.

Según Chacón, eran viajes de dos días para llevar la mercadería que era vendida en Tabacundo y Cayambe. “Me acuerdo que subíamos por los tambos de Guayllabamba hasta llegar a la Capital llevando ganado”.

Otro de los anécdotas, que don José describe, con mucho detalle, es aquella ocasión en la que se enfermó de paludismo y tuvo de abandonar a uno de sus caballos que se murió del cansancio en el páramo. Con una memoria prodigiosa y completa lucidez, a sus 104 años, don José nombra a cada uno de los personajes que lo acompañaron por años como arriero.
”Yo me encontraba con los famosos Marroquín, arrieros de Atuntaqui que tenían como una docena de mulas, nosotros solo pocos caballitos”, recuerda.

En Chorlaví
Don José no deja de sorprenderse del crecimiento de Ibarra, ya que cuando el llegó a la Ciudad Blanca todo era potrero y ojos de agua. Él fue mayordomo en la hacienda de Chorlavi, de propiedad de José Tobar y Tobar, alcalde de Ibarra entre 1962 – 1964 a quién ayudó a construir el primer autódromo de Yahuarcocha a “punto de mingas”.

Su familia
Con su voz inquebrantable, carácter fuerte y mirada analítica don José comenta que su alimentación fue siempre lo que producía la tierra. Él es agricultor. “Tostadito, camotito, zanahoria, comíamos todos los días y chupabamos bastante caña”.

Don José enviudó de María Ernestina Vargas hace 37 años y vive rodeado de sus hijos y nietos quienes están pendientes de él todo el tiempo. Su tercera hija Blanca Chacón Vargas, le lee las noticias de diario EL NORTE, porque él esta siempre pendiente de la información, para poder conversar con sus amigos.