Más de mil plantas en dos sitios de Otavalo fueron parte de la reforestación

Otavalo. Un total de 2 500 plantas nativas fueron sembradas en dos sectores del cantón a través del proyecto de reforestación de la municipalidad.

En Quinchuquí y La Rinconada los habitantes e organizaron para contribuir con la naturaleza y ser parte de esta minga de reforestación.

Sara Suárez, jefe de Calidad Ambiental, explicó que dentro de la planificación municipal y dando un poco de énfasis a la reestructuración de una unidad ambiental que garantice todas las competencia, este es uno de los principales proyectos.

La jefe de Calidad Ambiental aclaró que el trabajo que se ha venido realizando por parte de la municipalidad emprendiendo mingas de reforestación, está dirigido a zonas altas, donde se presta un servicio aguas abajo.

Coordinación. La funcionaria hace un llamado a presidentes y a sus dirigentes de las juntas de agua para que se unan los esfuerzos.

Mediante este proyecto la municipalidad apoya en esta actividad con el transporte, la preminga, minga y también dotación de las plantas.

En este año que está por acabarse, Sara Suárez señaló que se han sujetado a los valores presupuestario que han tenido.

Pero precisó que para el 2020 están promoviendo un recurso importante que garantice no solamente el cuidado de las vertientes sino de áreas que son sujetas a protección por deslizamiento o porque fueron incendiadas o taladas, “va a una diversidad de sitios, pero lógicamente todos tienen una necesidad de protección”, dijo.

Preocupación. La funcionario indicó que hay que dejar claro que la municipalidad está dentro de un consorcio Taita Imbabura, que es justamente parte de este mismo tratamiento.

Asimismo informó que han estado actuando en base a una alerta. La jefa de calidad ambiental mencionó que anteriormente tenían un rebozo de agua en la fuente de Punyaro, pero actualmente ni si quiera el volumen de la fuente se logra llenar.

“Sí son alertas que la misma naturaleza nos la va dando con el fin de que nosotros mismos busquemos las mejores soluciones para garantizar la calidad y cantidad de agua”.

Suárez aseguró también que en Mojanda, en muchos casos, existen descensos muy altos del caudal del espejo de agua y en ciertas épocas pasa lo mismo en San Pablo.

“Eso automáticamente nos da una señal, una alerta de que algo está pasando”, dijo la funcionaria en una entrevista con EL NORTE.