Más allá de las apariencias

La expulsión de Assange de la embajada de Ecuador en Londres, al habérsele retirado la carta de asilo, produjo su inmediata detención, el juzgamiento y la condena a un año de prisión por parte de la Corte de Magistrados de Westiminster. Se ve venir la activación de la petición de extradición hacia Estados Unidos. Acontecimientos que dispararon la crítica de la prensa mundial.

Ecuador ignoró la Opinión 54/2015 del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU; la Opinión OC-25/2019 de la Corte Interamericana de DDDHH; la Resolución MC-54-19 de la CIDH de marzo de 2019 que obliga al país a “no deportar, devolver, expulsar, extraditar o remover de otro modo” al asilado protegido.

Assange está en la mira por haber filtrado documentos que desnudaron crímenes atroces a víctimas civiles en las recientes agresiones coloniales en Irak y Afganistán. Petras (2019) señala: “En los tiempos actuales, muchos periodistas han perdido su capacidad de decir la verdad al poder, y los jóvenes escritores que buscan salidas y modelos a seguir, enfrentan la amenaza de la censura impuesta por un castigo atroz. La Casa Blanca busca convertir al país en una cámara de eco de mentiras para las guerras “humanitarias” y los golpes “democráticos”. Goethe decía “Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano”. Actualmente, los valientes sucumben de pie, pero los entreguistas morirán en el olvido.