María Angélica Idrobo tiene nueva oferta acadaémica

artesanalIBARRA. La institución María Angélica Idrobo empezó como un centro de formación artesanal, donde las estudiantes cuando terminaban el décimo año de educación básica superior obtenían el título de Maestras de Taller en Corte, Confección y Bordado.

En 2011 pasó a ser la Unidad de Formación Artesanal y se ofrecía Bachillerato técnico artesanal en diseño de modas y ptratonaje

RESOLUCIÓN
Pero desde marzo del presente año, debido a resolución de la Coordinación Zonal de Educación, existe una nueva oferta en institución. Ahora, el centro de estudios, que funciona desde hace más de 50 años en la ciudad, se llama Colegio de Bachillerato María Angélica Idrobo. La resolución permite que en la actualidad la institución oferte el Bachillerato Técnico Industrial en la Especialidad de la Industria de la Confección.
Rita García, rectora de la institución, mencionó que con la nueva oferta académica que ofrece el centro de estudios, este continúa como una institución fiscal, pero dejaron de ser artesanales para pasar a ser regulares.
El cambio permite incluirse en todas las normativas legales que están vigentes que afianzan el título que se entrega, ya que cumplen con toda la malla curricular, los lineamientos para el bachillerato como son formación en centros de trabajos, proyecto de grado. Además de la inclusión en las pruebas Ser Bachiller y Sistema Nacional de Nivelación y Admisión (SNNA) para la educación superior.
En el presente año lectivo, el colegio cuenta con 152 estudiantes, quienes están divididos en seis paralelos.
Marco es un ejemplo Marco Chicaiza, de 20 años, se forma en la institución. Él explicó que decidió estudiar en este centro de estudios porque quiere ser uno de los mejores diseñadores de ropa deportiva del país y vestir con sus diseños a más de un equipo de fútbol profesional y de otras disciplinas.
Marco es un ejemplo a seguir, ya que asiste al colegio de 07:00 a 13:00, por la tarde realiza las tareas, descansa un poco y desde las 18:00 a 05:00 trabajaba en un motel de la ciudad.
A Katherine Gualotuña, estudiante del tercer año de bachillerarto, también le motiva la idea de convertirse en una emprededora.
El sueño de la estudiante es tener su propio negocio y poder ayudar a su familia.