Marco Gudiño tiene un ‘altar’ de juegos olvidados

Ibarra. Marco Gudiño Mejía, un maestro jubilado, ha convertido su casa en un museo con la finalidad de rescatar los juegos tradicionales, que asegura, se han perdido.

Aquí tiene aproximadamente 3 500 piezas, entre trompos, balero, perinolas, carros y canicas.

Este espacio, cuenta Marco, está relacionado con el área de cultura física, “que se divide por lo menos en unas 15 unidades, una de estas son los juegos grandes como el fútbol y básquet, y los pequeños, que han ido desapareciendo”.

Interés. Marco ha coleccionado estas piezas durante 30 años, además, han sido expuestas en siete provincias como Manabí, Guayas, Azuay, Bolívar e Imbabura.

“Los juegos tradicionales del Ecuador se han perdiendo y es ahí donde nace la necesidad de coleccionar piezas para que motive a los maestros, niños y no se olviden de estas actividades”, comenta Marco.

Coleccionó estos juegos porque recibió por parte de los niños cuando trabajaba como docente.

Gudiño trabajó 30 años en el Ministerio de Educación como supervisor nacional e investigador del área de cultura física.

Los juegos modernos como el play station y el uso de los teléfonos inteligentes han hecho que este tipo de actividades lúdicas desaparezcan. “Debe existir un lugar donde por lo menos se preserve la historia, el museo también tiene la finalidad de servir de estímulo a los docentes para que ellos comiencen nuevamente a incentivar a la práctica de estos juegos en los niños”, asegura Marco.

Estas piezas conocidas más por los adultos, también son preservadas en el museo de Marco Gudiño.
Diferentes tipo de trompos también se exponen en la casa de Marco, que ahora es un museo.
Piezas pequeñas como estas que era utilizadas por los niñas, también han sido coleccionadas
Estos instrumentos musicales son utilizados para desarrollar el sentido rítmico, según Marco.