La manzana cambia dinámica en las comunidades de Ibarra

IBARRA.- Los tradicionales cultivos de maíz, papas, fréjol y arvejas, están siendo desplazadas por los cultivos de manzana en varias comunidades de Ibarra.

Protagonistas
Más de 30 familias de la parroquia Manzano Guaranguí, de la parroquia El Sagrario, al nororiente de Ibarra, le apuestan a estos cultivos. La rentabilidad económica es superior y las proyecciones a futuros son grandes.

En esta zona se puso en práctica el sistema de riego tecnificado para mejorar la siembra. La estrategia da buenos resultados en un sector campesino que se benefició además con el Programa de Roturación de Suelos.

Trabajo
Néstor Fidel Castro, líder comunitario de la localidad, confirmó la iniciativa que está cambiando la dinámica de la agricultura en la zona. La manzana es un cultivo rentable.

La cosecha demora aproximadamente de siete a ocho meses, durante esa época, la planta entra en proceso de fertilización. La mejor fecha para recolectar las manzanas es entre los meses de septiembre y octubre. Además, hay algunos matices a destacar dependiendo del destino final de esta fruta.

Este proyecto es complemento de un trabajo que se viene realizando desde la Prefectura de Imbabura con las comunidades. Este tipo de iniciativas han permitido la incorporación a la actividad agrícola de los suelos erosionados y llenos de cangagua.

Producto de esta gestión, en esta localidad campesina se ejecuta el proyecto de tecnificación del sistema de riego. La Prefectura entregó un financiamiento de 30.000 dólares y los agricultores, en un número de 20 familias, pusieron una contraparte de 15.000 para impulsar esta iniciativa.

Es en este contexto que se inserta el proyecto de riego tecnificado (PRT), que permitirá a los agricultores utilizar de forma mucho más eficiente el agua a través de infraestructura de riego tecnificado parcelario.

Expectativas
El sistema tecnificado garantiza el uso adecuado del agua, evitando su desperdicio, y sobre todo asegura que la producción sea efectiva. Con este mecanismo, en el último año, los agricultores se dedicaron al cultivo de manzana, durazno y claudia, principalmente, aprovechando las bondades del clima característico en la zona que va desde frío y húmedo, seguido por el verano fresco.