Malos ejemplos y malas acciones

jorge benitezEs conocido ya en el convivir institucional de las acciones públicas, que el despilfarro y el abuso de los bienes y servicios de las entidades están a la vista y paciencia de todos, contando además con la complicidad tácita de las autoridades permisibles, que desde todos los rangos se hacen de la vista gorda frente a los desenfrenos del dichoso empleado público que guarda para sí varios privilegios que aparentemente le pertenecen o cree que son parte de su “ardua” labor de servicio a la comunidad.

Para toda acción, es menester aclarar también que no son todos, pero si son la gran mayoría. Los malos ejemplos y las malas acciones se vienen dando desde hace muchos años, por lo que será muy difícil determinar desde cuándo o desde dónde comienza el mal servicio a la comunidad, porque siempre habrá quien diga o quien haga lo mismo que hace su compañero, su jefe o la autoridad misma, convirtiéndose en circuito de acciones negativas que desdicen de nuestros funcionarios desde los distintos niveles.

Cuánto me gustaría ver en las instituciones públicas, que desde la puerta de entrada el empleado reciba y atienda bien al ciudadano común y corriente; de hecho que son contadísimas las entidades donde uno sale satisfecho porque fue bien atendido o porque al menos no fue maltratado por el empleado@ o fincionari@; de a poco ojalá que la ciudadanía misma vaya tomando acciones propias para llamar la atención a quienes abusan de los bienes y de los servicios que en definitiva son de la comunidad porque sin duda son adquiridos y/o pagados con nuestra plata; para ello les invito a recordar lo que les haya pasado en la vida diaria donde se encuentra a los emplead@s en usos indebidos de los vehículos en horarios fuera de oficina, en las playas, sitios turísticos, de compras, o simplemente de paseo, orondos en las calles haciendo alarde del despilfarro en el consumo de combustibles, materiales de oficina que pasan a ser útiles escolares de los hijos, materiales de construcción, ropa de trabajo, elementos de prestación pública, o simplemente haciéndose los agenciosos en servicio a la comunidad para buscar la gratificación o cobrar por la agilidad en el servicio al que tiene derecho gratuito todo ciudadano.

Jorge Benítez Sánchez
jorgebenitezsanchez@yahoo.com