Hay malestar por la feria sabatina de informales en Otavalo

Otavalo.- Un grupo de habitantes de la calle 31 de Octubre dio a conocer su malestar por la feria de vendedores informales que, desde hace cinco semanas, se organiza en un tramo de esta arteria de la ciudad.

Los moradores esperan que desde la municipalidad se dé una solución definitiva a este problema que, según ellos, puede provocar un rebrote de casos en el cantón debido a las aglomeraciones que se producen los días sábados.

Propuesta municipal
La feria sabatina de informales fue una solución alternativa que aplicó el municipio de Otavalo, frente a la invasión de vendedores informales en las calles Modesto Jaramillo, Morales y Colón. Las mencionadas vías se llenaron de comerciantes las primeras semanas de agosto y provocaron aglomeraciones que también preocuparon a los habitantes de este sector de la ciudad.

Desde el municipio se optó por cerrar las tres calles y dirigir a los vendedores informales, que llegan a la ciudad los sábados, hasta un tramo de la calle 31 de Octubre.

Faltó socialización
César Guaña, morador de la calle 31 de Octubre desde hace 30 años, aseguró que a las cinco de la mañana del sábado 22 de agosto, despertó con la sorpresa de encontrarse frente a su domicilio un buen número de vendedores ambulantes.

“Nos llamó la atención porque las autoridades no habían hecho ninguna consulta previo ni nos informaron de que iban a hacer esta feria para estar preparados”, aseguró Guaña.

Luego de esta primera jornada, los habitantes del sector se reunieron con representantes de la municipalidad para dar a conocer su molestia. “Todos necesitamos trabajar pero si algo se quisiera hacer en esta avenida, que sería bienvenido, debería ser un proyecto sostenible, humano, amigable con el medio ambiente. Un proyecto de esa naturaleza sería bienvenido”, argumentó.

La feria
El primer día de feria se cerró la calle 31 de Octubre, desde la vía de circunvalación, al norte; hasta la calle Quiroga, al sur. Las siguientes semanas, se redujo el área de la misma y según los representantes del municipio de Otavalo, la feria no será permanente.

Bioseguridad
“Los vendedores ambulantes estaban en la entrada de mi casa. Sin mascarillas, hecho montón, y peleándose para colocar sus puestos. En otras palabras, el municipio autorizó a que traigan la pandemia a la puerta de mi casa”, mencionó Héctor Hidrobo, habitante del sector desde hace 40 años.

El ciudadano dijo además que durante el diálogo con los funcionarios municipales se les planteó una solución alternativa para ubicar provisionalmente a los vendedores informales. “Sugerimos que la feria se realice en el parqueadero municipal de la calle Quito o que se ocupen los estadios de las instituciones educativas o de la Liga Deportiva Cantonal”, explicó.

Los moradores pidieron también que las fumigaciones se realicen una vez haya concluida la feria porque este trabajo se realiza en horas de la noche.

Hay apoyo
“Creo que la feria ayuda a reactivar la zona porque esta calle es abandonada y al ser ancha evita las aglomeraciones que se producían en la Modesto Jaramillo”, dijo Cristian Tituaña.