Malestar en agua y transporte

IBARRA.- A quince minutos del centro de Ibarra se encuentra el barrio La Merced de Chorlaví. Un sector en donde la preocupación por el estado del agua y el transporte público están presentes en los habitantes de la localidad.

A pocos metros del inicio de la Panamericana Norte a un costado se puede ingresar al barrio y ya se puede observar el estado de las vías. Un camino de empedrado en su mayoría con un poco de polvo da la bienvenida a este barrio en donde su gente amable espera preocupados soluciones a dos problemáticas que tienen día tras día.

ESPERAN SOLUCIONES Marco Rodrigo Carrillo, presidente del barrio La Merced de Chorlaví, explica que el agua y la movilidad son dos factores que afectan a la colectividad. “En primera instancia el agua no es de calidad. Sale casi negra con bastante tierra y esto preocupa a todos”, dice el principal directivo de la localidad. A esto afirma que las autoridades conocen de este problema pero lo que les mencionan es que el color es motivo de exceso de hierro en el agua. Martha Valverde vive 26 años en el barrio junto a su familia. Ella tiene una tienda y también expresa su preocupación por el estado del líquido vital. La habitante dice que se ha acostumbrado a vivir con este problema y lo que opta es por tener recipientes con agua hervida para evitar que se den problemas de salud con sus seres queridos. Marco Rodrigo Carrillo junto a la colectividad concuerdan en que el motivo principal de que el agua salga en esas condiciones es porque hace dos años les cambiaron la conectividad de las tuberías de Guaraxapas a la de Santa Clara y es por eso que piden que les conecten a la que estaban y puedan estar tranquilos. Recorriendo las calles del sitio también nos encontramos con William Moreno. Él es conductor de un taxi en la Cooperativa Oasis Turis y pone a conocimiento que el camino está en mal estado y eso hace que sus unidades no puedan pasar de la mejor manera. A esto se suma el problema que viven las personas por la falta de transporte público que no cumple con una ruta determinada. De un tiempo prudente que deberían hacer las unidades que es cada ocho minutos, los buses se demoran entre 20 y 30 minutos lo que ocasiona que la gente tenga que salir a la panamericana para coger un bus. “Con respecto a esta problemática de lunes a viernes es más factible que podamos tomar un bus pero fines de semana es imposible viajar”, dice el presidente del barrio. Pero no todo es negativo en el sector.

Carmen Cevallos es propietaria de la Sala de Recepciones y “Banquetes “El Puente Viejo” que fue creado en el año 2000. En este lugar las personas pueden encontrar dos piscinas, zonas recreativas como canchas de fútbol y voley. Además de contar con un menú para toda la familia. Un espacio que abre todos los días para fomentar el turismo.