Majo forja su camino en el fisicoculturismo

Mantener una alimentación saludable, descanso y horas de entrenamiento son parte de las actividades básicas del fisicoculturismo. María José Torres entrena seis días a la semana y trabaja permanentemente su cuerpo. El cuidado que le da a su salud y la dedicación al deporte han hecho que crezca la ilusión de competir y lograr cosechar éxitos dentro de esta disciplina.

Desde pequeña ha practicado deporte. En su niñez dedicó tiempo a la gimnasia, luego fue parte de selecciones colegiales en baloncesto. A sus 16 años empezó a asistir a un gimnasio. A los 18 años inició un entrenamiento asesorado con nutrición, con el objetivo de mejorar su salud. Seis meses más tarde empezó a notar resultados en su cuerpo y se enganchó al deporte.

“Siempre he querido competir, ya estaba interesada en el mundo del fisicoculturismo y me motivaba a través de deportistas en redes sociales. Para mi primera competencia tuve una preparación de cuatro meses”, menciona María José. En aquella competencia obtuvo el segundo lugar en su categoría.

“No es fácil pararse en el escenario, yo era una persona insegura y llegar a competir es sensacional, ayuda a sentirte bien contigo mismo y aumentar la autoestima”, cuenta María José. También mencionó que tuvo una etapa anterior al entrenamiento en la cual por complejos no se alimentaba bien, esto la llevó a estar por debajo de los índices saludables en su peso y grasa corporal.

El deporte se ha convertido en su estilo de vida y parte esencial en su día a día.

María José Torres se encuentra en preparación para una competencia provincial planificada para febrero del siguiente año. Su objetivo a futuro es poder representar al país en algún evento internacional. También busca culminar su carrera y conseguir su título universitario en Arquitectura.