Magdalena Romero, 34 años de su vida en una biblioteca

magdalena-romeroIBARRA. Su don de gentes, su amabilidad y su característica de “buena lectora”, la convierten en un personaje digno de imitar. Magdalena Romero Ruales es ibarreña, casada con Segundo Vicente Arcos.

Tiene cuatro hijos: Andrea (33 años), Raquel (25), Boris (21) y Melina 18. Sus ojos claros han mirado la acción y gestión, a lo largo de 34 años, de cinco presidentes de la Casa de la Cultura, núcleo de Imbabura “…todos han sido excelentes personas, muy inteligentes y con su trabajo han posibilitado que la CCE-I ahora sea un ejemplo nacional”, dijo.

 

¿Cuáles son esos cinco presidentes?
El doctor Rodrigo Villegas, el profesor Pedro Manuel Zumárraga (4 períodos), doctor Luis Andrade Galindo (2 períodos), ingeniero Hernán Jaramillo y el profesor Marcelo Valdospinos Rubio (3 periodos). Actualmente labora en la administración del especialista Fernando Revelo.

Trabajar en una biblioteca, ¿qué implica?
Es una experiencia maravillosa y bonita, porque desde pequeña me gustó leer y “caí perfecto” a trabajar en una biblioteca.

¿Qué le emociona de este trabajo?
Mediante el libro se conoce muchas cosas. He conocido a personajes importantes y a generaciones que han pasado por acá. Me emociona ver a chicos que han estado aquí y ahora son grandes profesionales.

¿Cómo se inició?
Cuando yo inicié en la calle Pedro Moncayo y Olmedo, contaba con 1 200 libros, eran apenas tres anaqueles y dos mesas con sus sillas. Hoy en la biblioteca “Alfredo Pérez Guerrero” de la CCE-I tenemos 14 mil volúmenes entre libros y revistas. El Fondo bibliográfico aumenta cada año, tenemos donaciones de personajes ilustres y canjes. A eso se suma las producciones del núcleo que son maravillosas.
¿Por qué ahora las bibliotecas pasan semi vacías?
Antes teníamos gran afluencia de estudiantes, pero ahora con el avance de la tecnología las cosas han cambiado, muy poco visitan las bibliotecas y los que vienen están obligados por sus profesores porque les exigen bibliografía.

¿La tecnología le hizo mal a la lectura?
Le hizo mal, porque una investigación correcta se la hace en un libro. En el internet se encuentra información que muchas veces no está completa. Yo no le reemplazo al libro con el internet.

¿Hay libros “reliquia”?
Tenemos libros antiguos de medicina que son muy buenos… pero a todos los cuidamos con cariño.
¿Cree que llegará el día en que las bibliotecas cierren sus puertas?
Esperemos que hasta que yo muera no desaparezcan (risas). La biblioteca es un mundo muy interesante y si eso sucede sería una pena muy grande.

En homenaje al maestro, ¿algún pedido para ellos?
Felicito a los maestros que obligan a que sus estudiantes consulten en las bibliotecas. Ellos deben inculcar a sus alumnos la lectura, porque es evidente que los chicos se están olvidando de leer.