MAG apoya saberes ancestrales de los pueblos afroecuatorianos

Quito. Representantes de 16 comunidades del pueblo afroecuatoriano de las provincias de Carchi e Imbabura participaron en el Primer Diálogo de Saberes “Recuperando la memoria de nuestros ancestros”, donde socializaron prácticas y saberes ancestrales en conservación de semillas nativas, hábitos alimenticios y medicinales, además de fábulas, cuentos e historias.

Este diálogo se realiza con el objetivo de afianzar la producción local de alimentos de calidad, promover la diversificación de cultivos que aporten a la construcción de sistemas agroalimentarios sostenibles, e integrar la sabiduría ancestral y el conocimiento científico académico.

El evento fue organizado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA), en coordinación con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Ministerio de Ambiente y Agua (MAAE), y la Confederación Afroecuatoriana del Norte de Esmeraldas (CANE), en el marco del Proyecto Binacional Colombia-Ecuador “Construcción de la capacidad de adaptación al cambio climático, a través de acciones de seguridad alimentaria y nutrición en comunidades vulnerables afrodescendientes e indígenas awá”.

Rumiñahui Anrango, director de Saberes Ancestrales de la Subsecretaría de Agricultura Familiar Campesina, del MAG, mencionó que mediante estos espacios se pretende fortalecer el conocimiento y saberes de los pueblos ancestrales para conservar las semillas y aplicar medidas para adaptarse al cambio climático. Para ello se trabaja articuladamente con instituciones estatales y organismos de cooperación internacional.

Según los productores que participaron en la mesa de “Prácticas y saberes de la conservación de especies de semillas, del pueblo afroecuatoriano”, en las comunidades de la zona se cultiva de preferencia el fréjol, en sus diferentes variedades; la caña de azúcar, y árboles frutales. Para conservar las semillas hablaron de la aplicación de prácticas, como la cosecha en seco, calendario lunar y el almacenamiento del producto en sitios fríos.

Para Karina Strebelle, directora adjunta del PMA, estos diálogos permiten la participación de mujeres, como custodias principales del conocimiento ancestral y el traspaso de estos a las nuevas generaciones, mediante la tradición oral. Consideró importante recuperar los saberes ancestrales, para junto al conocimiento científico, fortalecer los procesos productivos.

Antonia Hurtado, presidenta de la CANE, afirmó que las prácticas y saberes en temas agrícolas son parte de su cultura. “Ahí está nuestra filosofía como pueblo”, indicó, al resaltar que la conservación de semillas también contribuye a la seguridad alimentaria.