Madres millennials y su principal motivación

Ibarra. Son mujeres jóvenes, nacidas entre 1980 y 1999. Unas han consolidado títulos profesionales y otras son universitarias que buscan cumplir su sueño de obtener su profesión. Los dos grupos tienen algo en común: son madres de la generación ‘Y’ o millennial.

Generaciones. Según Ecuador en cifras, en el país, 3 millones 900 mil personas son millennials y, de ellas, 1 millón 965 mil 600 son mujeres.

A la generación ‘Y’, le antecede ‘X’, los nacidos entre 1961 y 1979, es decir, quienes, actualmente tienen entre 40 y 58 años de edad. Hablaremos de las madres millennial, mujeres que buscan un balance entre su vida personal, laboral y universitaria. Compartimos cuatro historias de jóvenes que van tras sus sueños, de la mano de sus hijos, su principal motivación.

Meta profesional. Lorena Zeggane es coordinadora de la Senescyt de las zonas 1 y 2. EL 17 de enero Lorena cumplió 33 años.

A sus 25 años y, luego de una semana de graduarse como abogada dio a luz a su hijo José Ignacio. Entonces, un nuevo reto inició.

“Es un cambio completo de vida, el tema de tener una profesión, tener que trabajar y también tener un trabajo doméstico, de cuidado y todas las actividades que implican el hecho de ser mamá”.

Lorena es madre soltera, “tenemos la vida un poco más complicada que aquellas que tienen pareja y aún así creo que la mujer tiene el reto de buscar el equilibrio en la sociedad, ámbito laboral y los estudios”.

José Ignacio tiene siete años, estudia en tercer año de básica y su madre continúa con su preparación profesional.

Obtuvo una maestría en Derecho Administrativo y actualmente estudia para obtener el PhD en Derecho, en la Universidad de Educación a Distancia de España.

Para Lorena Zeggane, su hijo es lo mejor que la vida le pudo dar.

La mayor satisfacción es llegar a casa y sentir sus abrazos, sus besos y su cariño, “saber que estoy formando un niño educado, noble y honesto…”.

José Ignacio prepara una carta para entregarla a su madre en este día especial.

Entre la U y la maternidad.

Mónica Torres se convirtió en madre de Kimberly a los 18 años.

Mónica tiene 27 años; es una joven universitaria que cursa el sexto semestre de Diseño y Publicidad en la UTN.

Considera bonita a la etapa de ser madre, pues comparte muchas cosas con su hija, que actualmente tiene nueve años de edad y estudia en quinto de básica.

Aunque también la considera como una etapa dura. “Muchos te juzgan, no saben el motivo por el que fuiste madre a tan corta edad…”.

Pero, lo positivo está sobre lo negativo. Mónica saca la fuerza para seguir adelante al ver a su hija crecer y desarrollarse.

“Permite crear una barrera que te vuelve más fuerte, por tus hijos saca muchas veces esa fuerza que crees no tenerla, porque quieres verlos crecer, que tengan una vida distinta y disfrutar cada momento con ellos”.

El ser madre y universitaria es un referente para que su hija comprenda que es necesario luchar por conseguir los sueños y ser mejor cada día.

En un futuro, con su profesión, espera generar plazas de trabajo. Un emprendimiento para que otras personas puedan dar a conocer sus ideas.

Mónica es casada. Combina las tareas de ser madre con las actividades diarias del hogar y la universidad. “No es fácil, pero tampoco imposible. Hay etapas que como mujer y madre he tenido que superar, pero mi esposo ha sido un pilar fundamental para mí. Cada granito de arena es para crecer y salir adelante”, enfatiza. Ella también ayuda a su pareja en un local de internet.

Kimberly considera a su madre como una buena mujer. “Siempre ha estado a mi lado, en cada paso que doy, siempre le digo que la amo y que nunca la voy a dejar de amar. Que este día sea el mejor”.