Macará sudó para derrotar a Técnico y seguir en la punta

Ambato. Técnico Universitario y Macará se contagiaron de esa cuestión de honor que se hablaba en las gradas cuando se juega un clásico. Sí, el presente no es igual; el Rodillo pelea en la tabla baja mientras el Celeste sigue firme hacia la final del torneo.

Las primeras llegadas fueron para Técnico. El equipo de Frías decidió invadir la frontal del área con la aparición de sus volantes creativos. Macará se aplastó, instintivamente decidió cuidar su espalda ante la sorpresa de cómo se dio el trámite inicial.

Charles Vélez y Diego Armas probaron con frecuencia de media distancia. Macará permitió que todos estos recursos invadan las cercanías de su arco por la incapacidad de cerrarse y armar un equipo estrecho sobre la marcha del juego.

Hacia el final de la primera mitad se equilibró todo. Jean Estacio y Leonel Quiñónez fueron las claves para que el equipo de Paúl Vélez encuentre en el frente de ofensiva a Juan Manuel Tévez que, a lo tener a Burzio, tuvo que arreglársela en solitario.

El complemento arrancó con mucho recelo. De lado y lado la situación se planteó complicada. Muy minado el mediocampo, la zona de gestación se volvió de mucho roce y los más claros de cada cuadro quedaron rezagados a oficios de contención.

Recién pasada la hora de partido se reencontró Macará. Los celestes aceleraron, pusieron contra las cuerdas a su rival y encontraron todos los espacios. Orlin Quiñónez y Armando Gómez se perdieron chances muy claras para abrir el score.

Ya en el tramo final llegó el desahogo. Premio a la insistencia, Ronal De Jesús se topó con un remate debajo del arco de Jorge Pinos y la mandó a guardar. Macará trabajó y mereció. Más allá de alguna polémica, los punteros se hicieron fuertes a tiempo.