Macará-Delfín y Liga-Aucas por la final del fútbol ecuatoriano

Guayaquil. Liga de Quito ante Aucas y Macará frente a Delfín saldrán este sábado en busca de las dos plazas de la final por el título del fútbol ecuatoriano y la clasificación para la fase de grupos de la Copa Libertadores.

Liga de Quito, que es también campeón defensor, no solo ganó por 3-1 el partido de ida ante Aucas, sino que atesora la denominada “ventaja deportiva”, por haberse ubicado mejor en la tabla de posiciones que su rival al término de la primera etapa.

El técnico y los jugadores del popular Aucas han asegurado que saldrán por la hazaña de remontar la serie sobre Liga, que ha alcanzado un altísimo nivel futbolístico y que es candidato firme para retener el título.

El nivel en ataque de Liga ha sido abrumador en los dos últimos partidos, pues el triunfo por 0-2 sobre Universidad Católica, al que eliminó en cuartos de final, pudo ser mayor, y en el encuentro de ida contra Aucas resultó superior por lo que no dejó dudas de su favoritismo.

El trabajo físico, técnico y emocional de los jugadores del campeón ha mejorado tanto que el centrocampista Antonio Valencia ha vuelto a brillar como lo hizo en la década reciente con el inglés Manchester United, sin recurrir a faltas o reclamos exagerados como ocurrió en sus primeros partidos con Liga.

La única duda en el equipo ideal del técnico uruguayo Pablo Repetto pasa por la recuperación o no de una lesión del portero argentino Adrián Gabbarini, caso contrario, Liga recurrirá a Erick Viveros.

Macará intentará tomarse la revancha de la derrota por 2-1 ante Delfín, otro de los cuadros de un nivel impactante en esta etapa decisiva del torneo, donde la solidaridad colectiva para atacar o defenderse le permitió, en gran medida, eliminar al reciente campeón de la Copa Sudamericana, Independiente del Valle.

Sin embargo, en el partido anterior Delfín sufrió la baja por lesión de su goleador Carlos Garcés, que redujo la contundencia de su equipo, a tal punto que el gol de la victoria salió de un mal rechazo del portero argentino Javier Burrai, que aprovechó con remate de primera intención el centrocampista uruguayo Bruno Piñatares.

Si no se recupera Garcés, el cuadro cetáceo tendrá para su reemplazo al centrocampista argentino Sergio López, que logró recuperarse de una lesión.

Mientras Macará tiene también a su favor la “ventaja deportiva” por haber sido primero de la segunda etapa, el técnico ecuatoriano Paul Vélez esta convencido que “la llave esta abierta y que cualquiera podrá llegar a la final”.

Además de seguir en puja por el título, el ganador de cada fase obtendrá un billete directo para la fase de Grupos de la próxima Copa Libertadores, lo que les significará un ingreso de tres millones de dólares.