Luz y Vida para los niños

luzCaren Narváez tiene un año y medio asistiendo con su pequeña 0dalis al Centro de Rehabilitación Luz y Vida, en donde atienden a 70 niños y adultos con discapacidad.

 

INSTITUCIÓN
Luz y Vida es una institución privada sin fines de lucro que se formó para servir al sector prioritario de personas con discapacidad.
Este centro abrió sus puertas en el 2001, en donde padres y madres de niños discapacitados se organizaron para formarlo. Aquí se atendían a 30 personas y los voluntarios del centro eran cinco, María Eugenia es una de ellas: “Era duro, porque los padres con sus hijos discapacitados de las comunidades no tenían la posibilidad de llegar al centro, el cual funcionaba en el antiguo hospital de San Gabriel, esas personas se dificultaban por la falta de recursos económicos”. Pero el presidente de ese entonces, apoyó y hacía recorrido en un carro para poder llevar a los niños hasta el centro.  
Antes de que se forme no había un lugar donde puedan atender de manera especializada a estas personas, esa fue una de las razones por el cual los padres decidieron construir un centro de rehabilitación. Este se enfoca en la atención a las personas que tienen discapacidad intelectual y parálisis cerebral, que es la mayoría.
Eugenia dice que mediante proyectos que realizaban en ese tiempo, consiguieron que les vayan incrementando el aporte económico para poder pagar un terapista físico.
Luego de año en año el GAD Municipal junto con el Ministerio de Inclusión Económica y Social, mediante proyectos continuaban apoyando e incrementando material para trabajar y equipos que se necesitaban para las rehabilitaciones.
Hoy este centro ha podido conseguir desde el 2008 su propio espacio de terreno para dar la atención a las personas con discapacidad del cantón Montúfar.  

EXPRESIÓN
María Eugenia, dice que las personas con discapacidad de su cantón no eran tomadas en cuenta y sufrían discriminación, el motivo del nombre es porque centro les trae Luz y Vida.
Caren Nevárez tiene un año y medio asistiendo de lunes a jueves a las 10 y media de la mañana con su hija Odalis Díaz, quien empezó desde los ocho meses, ella, sentada observando las rehabilitaciones de Odalis, dice que la pequeña  tiene parálisis cerebral leve, solo  La mitad de su cuerpo sufre esto.
Desde que asistió al centro, Caren se ha dado cuenta de los buenos resultados que su pequeña Odalis ha tenido, ya que antes no podía gatear ni sentarse.