Luis Ayala, el ibarreño que brilla en Independiente del Valle

p20Aún nerviosa y con lágrimas de emoción brotando de  sus ojos,  Lupita Brucil, madre de Luis Miguel Ayala, jugador del Independiente Valle, está orgullosa de la clasificación a cuartos de final  que el cuadro negriazul obtuvo en la Copa Libertadores 2016, tras eliminar del torneo al River Plate de Argentina, campeón del torneo en la pasada edición. 


Luis Ayala  Brucil, de 22 años, es un jugador ibarreño, quien  se ganó un puesto en el rol titular del equipo dirigido por el entrenador uruguayo Pablo Repetto. Él es el orgullo de su madre y del resto de su familia.
Lupita, quien trabaja en puesto de ropa, ubicado en el centro comercial “La Playita”, lució ayer una camiseta  de color negro  con rosado, prenda que en el lado  izquierdo tenía bordado    el escudo del equipo de  Sangolquí, elenco que está dando mucho de que hablar en el torneo de clubes más importante de Sudamérica.
 Su hijo desde pequeño quiso ser futbolista y  junto a Luis, su esposo, siempre  lo apoyaron en todo.
Estuvieron pendientes de cada paso que Luis Miguel dio en el deporte que ama y del que hizo su profesión: el fútbol.  
Como la mayoría de los jugadores que llegan al balompié profesional, el  volante   imbabureño, quien en el 2013 se vinculó al Independiente del Valle, se inició en el fútbol barrial.
Luis defendió los  colores del equipo El Nacional de la Liga  La Esperanza.    
Pero quería ir más lejos   y empezó a jugar para equipos profesionales.
Defendió   las camisetas de  conjuntos como el Deportivo Otavalo, Teodoro Gómez de la Torre, Deportivo Quito, Macará  de Ambato e Independiente del Valle.

REACCIÓN
Belén Ayala, de 20 años, es una de  dos hermanas de Luis Miguel.  Ella mencionó que la familia se reunió en la casa de los padres del jugador  del equipo negriazul,  para ver el partido en el que el equipo ecuatoriano hizo historia.  Sufrieron  y gritaron con cada ataque que River Plate generó en el arco defendido por  el arquero Librado Azcona, pero se alegraron cuando finalizaron los 90 minutos de juego y el club de Sangolquí  alcanzó la clasificación a los cuartos de final.
Para Belén, su hermano mayor, es una persona muy humilde y solidaridad, a quien la fama por ser un futbolista profesional no se le ha subido a la cabeza.
William Torres, habitante de la parroquia La Esperanza y amigo de la familia del jugador, también está contento por el logro obtenido por el Independiente del Valle y, más, porque un jugador ibarreño, pero sobre todo de La Esperanza,  forma parte del equipo.
Torres coincidió con Belén, al decir que el jugador sigue siendo el mismo muchacho humilde y respetuoso de siempre.
Ahora, la familia espera con ansias los dos partidos válidos por los cuartos de final ante Pumas de México. Lupita confía en que Independiente del Valle puede dar la sorpresa  y, desde ya, envía como siempre las bendiciones para su hijo y para todo el equipo.