Luchan a diario contra la violencia intrafamiliar

Ibarra. Cientos de personas han llegado en este año a buscar ayuda en el Departamento de Violencia Intrafamiliar (DEVIF) de la Policía Nacional. Las características de las víctimas de este tipo de violencia son similares, pero de inmediato son atendidas por un equipo de investigadores que buscan erradicar este delito en la provincia.

Desde esta dependencia informaron que los niveles y casos de violencia no han aumentado y que es satisfactorio ver las estadísticas que reflejan que más mujeres se han atrevido a romper el silencio, denunciar y buscar una ayuda definitiva a la problemática. El capitán Carlos Rodríguez, jefe de esta unidad policial, mencionó que uno de los principales trabajos de este año, has sido en el ámbito de la sensibilización y visibilización de la violencia dentro de la familia.

“El acompañamiento psicológico se entrega luego de las medidas de protección. Nosotros enviamos el proceso al Ministerio de Salud Pública para que se atiendan a las víctimas y los agresores, pero aquí está el gran problema, porque las denunciantes no van en su totalidad y, es casi nula, la asistencia de los agresores”, dijo Rodríguez y agregó que esta será una de las prioridades para el 2020, porque es importante que los agresores se traten.

Cifras. Rodríguez además informó que, en lo que va del año, el DEVIF ha entregado 1 098 notificaciones, ha realizado 590 investigaciones con la Fiscalía de Imbabura, ha entregado 81 boletas de citación y 120 boletas por violencia intrafamiliar. Además se han atendido 1 273 casos de violencia psicológica, 551 casos de violencia física y un caso de carácter sexual.

De estas cifras, la gran mayoría las víctimas son mujeres, sin embargo también se han receptado denuncias de hombres que han perdido la vergüenza y han buscado ayuda, especialmente en procesos relacionados con violencia psicológica en donde sus parejas son las agresoras.

Proceso. La sargento segundo Mónica Fueltala, agente del DEVIF, mencionó que

antes se tenía la idea de que ‘los trapos sucios se lavan en casa’, que todo debía quedar puertas adentro, que son cosas de pareja y que eso solucionan entre los dos.

“En base de las diferentes campañas y socializaciones, tratamos de llegar a la población y el efecto es que cada año las denuncias aumentan porque la gente ya conoce sus derechos. La víctima tiene que poner la denuncia en la Unidad de Violencia y luego le van a dar la documentación para aquí ejecutar las medidas de protección, citar y, si la autoridad dispone, realizar la respectiva investigación”, explicó la uniformada.

La agente relató que, la mayoría de ocasiones, las denunciantes llegan nerviosas, temerosas y desconfiadas, porque el proceso en la Unidad Judicial a veces se vuelve burocrático y se decepcionan.

Casos. “Tratamos de apoyarles y ayudarles lo más pronto posible para que sean notificadas las medidas de protección, ejecuciones y realizar los acompañamientos policiales, porque hay ocasiones en que la víctima, tiene que salir de su vivienda para salvaguardar su integridad y luego pone la denuncia y solicita retirar sus bienes o el acompañamiento para el reintegro del domicilio, alejada del presunto agresor.

“Es importante que las personas reconozcan que son víctimas de violencia intrafamiliar y, una vez que presenten la denuncia, continúen con el proceso, porque cuando se reconcilian con el agresor, entran en un círculo vicioso y se vuelve una costumbre y la violencia va en aumento”, dijo.

Fueltala informó que la investigación en el sector rural es un poco complicada, porque ellos tienen que trasladarse a Ibarra y se alejan del proceso y a veces no pueden volver a ubicarles.

Las agentes cumplen un rol fundamental, ya que ayudan a las víctimas en los diferentes procesos.
El DEVIF en este distrito, realiza las diferentes investigaciones y acompañamientos con por un técnico directivo y seis operativos.