Lucha para que la música en cassettes no muera

Ibarra. “Mi trabajo se popularizó en aquel entonces, en los años 80, porque empecé a vender cassettes con la garantía de que si no eran de su agrado, podían venir y cambiarlos. ‘Llévelo y si no le gusta le cambio’, les decía, algo que nadie que vendía música lo hacía porque el producto vendido, no era devuelto”, comentó Bairon Rubén Morejón, de 68 años.

El hombre alto y de blanca cabellera es uno de los pocos que se aferra a que su negocio no muera. A pesar de la llegada del internet, la desaparición del cassette y la facilidad que existe de escuchar gratuitamente música, sus clientes continúan visitando su puesto.

Testimonio. “Largas madrugadas pasé junto a mi esposa preparando la mercadería, grabando en grandes aparatos que hoy ya son reliquias, los cassettes al gusto de lo que mis clientes me solicitaban. Luego los sellábamos y poníamos en las cajas. Era un trabajo que hacíamos todos en la familia, para luego yo poder venderlos aquí”, asegura.

Uno a uno va ubicando sus CD’S en el negocio, es una rutina que repite a diario. Muy temprano llega a su puesto, ubicado en el mercado Amazonas, para atender a sus clientes, quienes le prefieren por su cordialidad, buen trato y educación.

Para Bairon, una de las claves de este negocio, es tener mercadería variada y para todos los gustos.

“Ahora, por los niños y jóvenes, se venden también películas. Los adolescentes eligen el regguetón, a pesar de no saber mucho del género, siempre les tengo al día con sus preferencias. La tecnología es tremenda, con esto del internet ha bajado un poco la venta, además hay mucha competencia por los extranjeros, ellos venden más barato, pero la fidelidad de la gente que me conoce sabe de la calidad y buen trato”, asegura el hombre.

Bairon es conocido en todo el mercado y dice haber sido presidente de una de las asociaciones del lugar en donde transcurre sus días hace más de 20 años, manteniendo de pie la venta de música, con la que saca adelante a toda su familia.