Lucha contra la delincuencia

 

El presente año ha sido decisivo para que la población ecuatoriana y del norte del país evidencien una mayor acción de la delincuencia y debe ser una política nacional su tarea para contrarrestarla.Ya no es posible seguir mirando en la prensa y en la televisión las formas, muchas veces exageradamente violentas e inhumanas, con que actúa el hampa. La trata de personas se ha constituido en el tercer rubro delincuencial con mayor actividad después del tráfico de armas y de drogas. Las muertes violentas acaparan la atención de la gente y de las autoridades que, pese a los esfuerzos, no atinan a frenar su incidencia que cada vez va creciendo. Los robos a domicilios, a personas, los secuestros, atentados contra la propiedad privada y pública ya no dan espacio a la paz, aunque vulnerable, pero que en años anteriores se vivía y respiraba. Hoy no, las cosas han cambiado, incluso los métodos son diferentes y más sofisticados para delinquir. Los delincuentes acceden con facilidad a las cuentas bancarias, a las tarjetas de crédito para perjudicar. Los ‘sacapintas’ que eran desconocidos en nuestro medio ya causan estragos. En fin, las autoridades deben apostar todos sus esfuerzos para garantizar seguridad y tranquilidad a una sociedad más preocupada por su paz.