Los ‘topos’ correístas

El candidato ideal de Rafael Correa a la Presidencia de la República, para que tape todas las corruptelas de su gobierno, era Jorge Glas.

Para promocionarlo, le encargó la reconstrucción de Manabí luego del terremoto de 2016. En la propaganda, junto a la imagen de Jorge Glas, en ese entonces vicepresidente del país, aparecía la palabra “Reconstruyo”, pero escrita así: “ReconstruYO”, es decir, insinuando que quien reconstruía era Jorge Glas. Como Glas no subía en las encuestas, Correa le rogó a Lenín Moreno que acepte ser el candidato de la 35.

Correa pretendía que Moreno tape las corruptelas de su gobierno. De hecho, al poco tiempo de haberse posesionado como Presidente, Moreno declaró que cuando Correa le suplicó que sea candidato, también le imploró que proteja a sus “compañeritos”.

El oscuro plan de Correa era que sus incondicionales se queden como funcionarios del nuevo gobierno. Y así sucedió, algunos de los íntimos de Correa pasaron a ocupar altos cargos junto a Moreno.

Fue tanta la corrupción correísta que descubrió Moreno, que terminó en la ruptura total con Correa y sus incondicionales; algunos de ellos renunciaron; sin embargo, muchos siguen camuflados dentro del gobierno actual, sus estómagos comen del gobierno de Moreno, pero sus mentes y sus corazones siguen trabajando para su patrón, Correa. Topos, los ha llamado el Secretario de Comunicación, Andrés Michelena.