Los que vamos a morir (2)

Convertido en gendarme del mundo luego de la caída del muro de Berlín, EE.UU. ha sido el principal financista y promotor, el capo de cuanta guerra ha declarado al mundo la gran mafia norteamericana desde comienzos del siglo XIX. Eso le ha llevado en los últimos años a inventar e implementar conflictos fratricidas y genocidas demenciales como las guerras de Vietnam y Afganistán, ayer a nombre de la lucha contra la supuesta amenaza del comunismo internacional, y ahora, con el pretexto de combatir al terrorismo y al narcotráfico internacional que son dos hechuras de su misma podre. No existe otro imperio en toda la historia de la humanidad que haya invadido tantos países y los haya sometido a su geopolítica económica. Casi no ha habido un año en el que el imperialismo norteamericano no esté metiendo sus narices en alguna parte del mundo, no solo para anexar territorios estratégicos a su mercado en expansión, sino también para ir dejando engendros en la política cómplice en todas las regiones del mundo que sean sus “gerentes” locales de sus planes de dominación. Ya en 1823 la Doctrina Monroe declara explícitamente que “América Latina es esfera de su influencia, tanto que, aplicando esta doctrina, en 1846 declara la guerra a México con el objetivo de arrebatarle la mitad de su territorio, incluido Texas y California. En 1854 bombardea San Juan del Norte en represalia porque el gobierno nicaragüense se atrevió a cobrarle impuestos al multimillonario yanqui Cornelius Vanderbilt…